El padre Olivier Maire, un testimonio de acogida generosa y sin miedo - Alfa y Omega

El padre Olivier Maire, un testimonio de acogida generosa y sin miedo

El obispo de su diócesis lo ha llamado «mártir de la caridad». Así era el padre Olivier Maire, sacerdote misionero monfortiano, asesinado el lunes en Francia

Redacción
El sacerdote misionero monfortiano Olivier Maire
El sacerdote misionero monfortiano Olivier Maire. Foto: G. Moreau / Diócesis de Luçon.

24 horas después del asesinato del padre Olvier Maire en Francia, se van conociendo detalles de este sacerdote que «vivió el seguimiento de Cristo hasta el final en la acogida incondicional de todos». Así se ha expresado el presidente de la Conferencia Episcopal francesa, monseñor de Moulins Beaufort, al considerar las circunstancias de los hechos.

Según las primeras investigaciones, el presunto asesino sería Emmanuel Abayisenga, que a su vez está acusado de incendiar el año pasado la catedral de Nantes. Abayisenga, de 40 años y nacionalidad ruandesa, se entregó este lunes a la policía francesa y confesó que había matado al padre Maire, superior provincial de la Compañía de María en Francia, conocidos como misioneros monfortianos. El sacerdote lo había acogido en su comunidad tras quedar en libertad condicional a la espera de juicio por el incendio.

Las autoridades francesas mantienen detenido al presunto agresor acusado de homicidio voluntario. Descartado el móvil terrorista, todo apunta a los desequilibrios mentales que podría sufrir el arrestado, que acababa de recibir el alta tras un mes internado en un centro psiquiátrico.

«Mártir de la caridad»

El obispo de Luçon, François Jacolin, diócesis a la que pertenecía Maire, ha asegurado que el monfortiano, «un pastor de almas», era un hombre «que había dedicado su vida al servicio de Dios, al servicio de todos los hombres». «Su muerte es una tragedia, pero al mismo tiempo, en la fe, tiene un sentido», ha asegurado, refiriéndose a las palabras del mismo Cristo: si la semilla muere, da mucho fruto. «El padre Olivier murió víctima de su generosidad, mártir de la caridad».

Por su parte, el superior general de los misioneros monfortianos, Luiz Augusto Stefani, ha invitado a orar por el alma del sacerdote y también por sus padres, que aún viven y que «están sufriendo mucho».

Olivier Maire nació en Besançon (Francia) en 1961. En 1986 hizo su profesión solemne como misionero monfortiano y fue ordenado sacerdote el 17 de junio de 1990. Pasó muchos años en África y luego en Roma, fue un erudito bíblico, apasionado de los padres de la Iglesia y del griego patrístico, y también se licenció en Psicología. Residía en la casa provincial de Saint-Laurent-sur-Sèvre, en la región de Vendée, donde se encuentra enterrado el fundador de su orden, san Luis María de Montfort.

La Compañía de María es una congregación religiosa de sacerdotes misioneros fundada en 1705 por Monfort para evangelizar las zonas rurales del oeste de Francia. En la actualidad, la compañía está presente en una treintena de países y cuenta más de 1.000 sacerdotes y hermanos.