León XIV en el ángelus: «Las divisiones y el deprecio de la diversidad traen destrucción» - Alfa y Omega

León XIV en el ángelus: «Las divisiones y el deprecio de la diversidad traen destrucción»

En el último día del mes de mayo, ha pedido que «la sabiduría divina ilumine la conciencia de quienes ejercen la autoridad y oriente sus decisiones hacia la búsqueda sincera de una paz justa y duradera»

María Martínez López
El Santo Padre saluda desde la ventana del Palacio Apostólico. Foto: Vatican Media.
El Santo Padre saluda desde la ventana del Palacio Apostólico. Foto: Vatican Media.

El Papa León XIV ha afirmado este domingo que «las divisiones, las polarizaciones y el desprecio de la diversidad traen al mundo destrucción, tristeza y aridez». Lo ha señalado durante el rezo del ángelus dominical desde la ventana del Palacio Apostólico, dirigiéndose a los cerca de 20.000 fieles y peregrinos presentes en la plaza de San Pedro.

En su reflexión en la solemnidad de la Santísima Trinidad, el Santo Padre ha explicado que «la vida de Dios es maravillosa y cautivadora, da paz a nuestro corazón, a menudo tan inquieto». Además, «nos permite encontrarnos como hermanos y hermanas en la alegría del Espíritu».

20.000 fieles y peregrinos se han congregado en la plaza de San Pedro. Foto: Vatican Media.
20.000 fieles y peregrinos se han congregado en la plaza de San Pedro. Foto: Vatican Media.

«El Espíritu que une al Padre y al Hijo ha sido derramado en nuestros corazones», ha abundado. «De modo que en el mundo toma forma la Iglesia, sacramento de comunión, espacio de encuentro, de amor y de vida en el que el cielo y la tierra ya se tocan». Así, León XIV recalcó que, en el misterio de Dios, Padre e Hijo y Espíritu Santo, estamos en casa, «tal y como Nicodemo se sintió en casa junto a Jesús».

¿Por qué algunos envejecen pronto?

En la reflexión previa al ángelus, ha afirmado que «la Trinidad nos hace amar todo y a todos; descubrimos que cada criatura está hecha para la comunión, la relación, el encuentro». Sin embargo, por contraste, «comprendemos por qué las divisiones, las polarizaciones y el desprecio de la diversidad traen al mundo destrucción, tristeza y aridez».

Ha agregado que «quien no acoge a este Espíritu envejece pronto, sumido en la queja; se encuentra solo, nunca tiene el ánimo festivo». En este sentido, ha recordado las palabras de san Pablo en sus cartas a los corintios: «Por lo demás, hermanos, alegraos, trabajad por vuestra perfección, animaos; tened un mismo sentir y vivid en paz».

León XIV durante la oración mariana. Foto: Vatican Media.
León XIV durante la oración mariana. Foto: Vatican Media.

Oración ininterrumpida por la paz

Después de la oración mariana, que una vez terminada la Pascua el domingo pasado vuelve a ser el ángelus, el Pontífice se ha referido al final del mes de mayo, dedicado a la Virgen María. Ha señalado que, durante el mismo, «toda la Iglesia ha alzado una invocación unánime por la paz».

«Especialmente a través de la oración del santo rosario, como una cadena ininterrumpida, ha encomendado a la intercesión de la Virgen María los pueblos atormentados por la guerra». Él mismo presidió este sábado una oración en este sentido en la gruta de Lourdes de los Jardines Vaticanos. «Que la sabiduría divina ilumine la conciencia de quienes ejercen la autoridad y oriente sus decisiones hacia la búsqueda sincera de una paz justa y duradera», ha anhelado una vez más.