«Necesitamos vuestra ayuda y oraciones para seguir siendo testigos de Jesucristo» - Alfa y Omega

«Necesitamos vuestra ayuda y oraciones para seguir siendo testigos de Jesucristo»

El párroco de Taybeh habla a Alfa y Omega de los últimos ataques de colonos israelíes que ha sufrido esta localidad, la Efraín bíblica a la que Jesús se retiró tras la resurrección de Lázaro

Ángeles Conde Mir
Taybeh tiene unos 1.500 habitantes. Bashar Fawadleh es el párroco latino. Foto: OSV News photo/Debbie Hill
Taybeh tiene unos 1.500 habitantes. Bashar Fawadleh es el párroco latino. Foto: OSV News photo/Debbie Hill

Taybeh es una de los últimos lugares de Cisjordania donde la población es mayoritariamente cristiana. Pero el acoso de los colonos israelíes a muchos de estos pueblos cisjordanos no discrimina religiones. Para ellos solo cuenta que sean palestinos. Desde hace unas semanas, se han intensificado estos ataques de tal manera que hasta el Papa ha tenido que intervenir pidiendo que cesen.

En Taybeh, a unos 30 kilómetros al noreste de Jerusalén y tradicionalmente identificada con el Efraín al que se retiró Jesús tras la resurrección de Lázaro, ha registrado episodios de invasiones de propiedades y terrenos agrícolas.

Permanecer para seguir siendo testigos de Cristo
«Necesitamos vuestro apoyo, vuestra ayuda. Necesitamos vuestras oraciones para poder continuar nuestra misión en esta zona, en Taybeh, y seguir siendo testigos de Jesucristo», explica a Alfa y Omega el párroco latino, Bashar Fawadleh.

Hace unos días, el sacerdote lanzó la voz de alarma con un vídeo que ilustra cómo actúan los colonos israelíes sembrando el terror entre los habitantes de su localidad. Se trata de la invasión de una vivienda nueva a la que iba a trasladarse una familia, que no ha podido ocuparla debido a las incursiones de los colonos. «Los colonos han venido varias veces a esta zona, han cortado la valla de la casa y han entrado tanto en el terreno como en la propia vivienda», explica.

Los propietarios continúan en su antigua casa porque no pueden trasladarse a la nueva. «Hasta ahora no pueden moverse de la casa antigua a la nueva debido a los colonos», señala el párroco. «Han entrado con las ovejas. Han entrado con armas. Siempre vienen con adolescentes y con ovejas», indica el sacerdote que apostilla: «Es una situación muy complicada, muy difícil. Y no hay ninguna dignidad en todo esto», añade.

Un extenso incendio
El episodio se suma a otros incidentes denunciados en las últimas semanas. Durante julio, Fawadleh contabilizó una docena de episodios protagonizados por colonos en las inmediaciones de Taybeh, que afectaron a campos, olivares y propiedades. A finales de junio, un incendio se extendió por terrenos agrícolas de la localidad y los vecinos denunciaron que algunos colonos obstaculizaron las labores para sofocarlo.

Zona militar
A esta situación se ha añadido la aparición de un nuevo puesto de avanzada de colonos en Jabal al-Massis, en terrenos pertenecientes a Taybeh.

En este contexto, el Ejército israelí declaró el pasado 23 de julio Taybeh y Rimon zona militar cerrada. La orden restringe la entrada y permanencia de israelíes y extranjeros en el área, que incluye partes del núcleo urbano de Taybeh, terrenos agrícolas y lugares religiosos y patrimoniales.

Las autoridades militares israelíes presentaron la medida como una forma de restringir los ataques de colonos en la zona. Sin embargo, la orden ha generado incertidumbre sobre cómo se aplicará y sobre sus consecuencias para quienes necesitan acceder a Taybeh desde el exterior. «Hasta ahora no sabemos exactamente cuáles son los resultados sobre el terreno, cómo se va a aplicar esta decisión y cuál será su impacto en la tierra», explica el padre Fawadleh. No obstante, «seguimos aquí. Seguimos alzando nuestra voz», concluye el párroco.

Tres comunidades cristianas
Taybeh cuenta con alrededor de 1.500 habitantes y es una de las últimas localidades de Cisjordania con una población mayoritariamente cristiana. La localidad conserva importantes restos de la presencia cristiana en Tierra Santa, entre ellos la iglesia de San Jorge, levantada sobre restos de época bizantina. Su identificación tradicional con el Efraín del Evangelio aparece en el relato de san Juan, que sitúa allí a Jesús con sus discípulos antes de su Pasión. En la localidad conviven los católicos de rito latino con greco-melquitas y greco-ortodoxos.