El cardenal Urosa escribe una carta desde el hospital al pueblo venezolano - Alfa y Omega

El cardenal Urosa escribe una carta desde el hospital al pueblo venezolano

El cardenal Urosa, hospitalizado por COVID-19, escribe una carta a los fieles de Venezuela, en el que recalca su «defensa de los derechos del pueblo frente a los atropellos que hayan cometido los gobiernos nacionales»

Redacción
Foto: Archimadrid / José Luis Bonaño

El estado de salud del cardenal Jorge Urosa, arzobispo emérito de Caracas, «es delicado» y se encuentra «bajo continuo y cercano monitoreo médico». El mismo día de su cumpleaños, el 28 de agosto, con 79 años, fue hospitalizado tras contraer la COVID-19. Este fin de semana recibió la Unción de Enfermos. 

La Iglesia en Caracas ha dado a conocer estos días una carta escrita por el prelado, en la que hace «una breve declaración de amor a Dios y amor a la Iglesia, y de amor al pueblo de Venezuela», como dice en el primer párrafo.

«Me siento inmensamente feliz de haber sido sacerdote y de vivir mi vocación con gran ilusión», asegura. «He tenido la fortuna y la bendición de que Dios me ha llevado por caminos insospechados de servicio, y de altísimas responsabilidades en la Iglesia que agradezco en el alma».

En su misiva, a modo de despedida de sus fieles, pide «perdón a Dios y a todos mis hermanos por las faltas que haya podido haber cometido, especialmente por las faltas de omisión. Nunca he querido hacerle mal a nadie y siempre he procurado actuar buscando la gloria de Dios y el bien de la Iglesia y de las almas; espero pues que eso se me tenga en cuenta».

A continuación, expresa su entrega absoluta a la libertad de su país, «a sus instituciones, a la defensa de los derechos del pueblo frente a los atropellos que hayan cometido los gobiernos nacionales», e indica que «en esa actitud he estado siempre también actuando, no por odio, ni por rencor, sino por defensa de la libertad, de la justicia y de los derechos del pueblo venezolano». Urosa reconoce que siempre se ha guiado por un intenso amor a su pueblo, «a todos los sectores […] sin exclusión ninguna; y, por supuesto, en la línea de la Constitución que nos propone los derechos inalienables que no pueden ser conculcados por ningún gobierno».

Urosa ha hecho varias menciones a mantener la comunión. «Pido a Dios que bendiga a nuestro clero, y a nuestro episcopado, con quienes siempre he estado en profunda y estrecha comunión». Aunque habla de «opiniones diversas» en la Conferencia Episcopal Venezolana, enfatiza que «el episcopado venezolano es uno solo». «Que Dios nos bendiga y conserve nuestra unidad episcopal; que no nos dividamos, que no nos dejemos llevar por ilusiones vanas, que no caigamos en las trampas que nos puedan presentar algunas iniciativas negativas, y que busquemos siempre la gloria de Dios, la evangelización del pueblo, que es lo más importante», concluye.