Un bombardeo ruso incendia Pechersk Lavra, el corazón religioso de Kiev

Un bombardeo ruso incendia el corazón religioso de Kiev: «Otro crimen contra el cristianismo»

800 metros del tejado de la catedral de la Dormición, en Pechersk Lavra, ardieron en la noche del lunes. Los líderes religiosos del país piden oraciones

María Martínez López
La catedral de la Dormición en Pechersk Lavra durante el incendio. Foto: Reuters / Ministerio de Cultura de Ucrania.
La catedral de la Dormición durante el incendio. Foto: Reuters / Ministerio de Cultura de Ucrania.

Los masivos ataques rusos de la noche del lunes contra Kiev y Járkov (Ucrania) son «otro crimen contra la humanidad, contra el cristianismo, contra el patrimonio espiritual, histórico y cultural de Ucrania», han asegurado este lunes los líderes religiosos del país. Diez personas han muerto y ha resultado dañada una de las principales iglesias de la capital ucraniana, en el complejo monástico Pechersk Lavra.

En un comunicado, el Consejo Panucraniano de Iglesias y Organizaciones Religiosas (UCCRO por sus siglas en inglés) denuncia que en la noche del lunes se produjo «otro bombardeo terrorista, masivo, con misiles y drones en Kiev». En consecuencia, «el Pechersk Lavra de Kiev fue dañado y se generó un incendio en el tejado de la catedral de la Dormición del Lavra, en una superficie de unos 800 metros cuadrados». 

Este monasterio, recuerdan las organizaciones religiosas, data del siglo XI. «Históricamente es uno de los principales centros de la expansión del cristianismo en Europa oriental y es un lugar Patrimonio Mundial de la UNESCO». 

Además, existe en él una comunidad religiosa y «continuamente tienen lugar celebraciones y oraciones». El recinto alberga asimismo «numerosas colecciones museísticas, que contienen obras destacadas y objetos históricos y culturales».

Llamamiento a la comunidad internacional

El UCCRO señala que desde el comienzo de la guerra a gran escala en febrero de 2022, «unos 800 edificios religiosos cristianos, musulmanes y judíos han sufrido una destrucción completa o parcial o daños» a causa de ataques rusos.

Los líderes religiosos critican que Rusia realiza estos ataques a pesar de ser miembro de la ONU y de la UNESCO. También que «se aprovecha de la falta de voluntad política en las instituciones internacionales y de la insuficiente determinación de los países democráticos».

El país «comete cada vez más actos de genocidio del pueblo ucraniano», añaden. Por ello, reclaman a las naciones democráticas que «aumenten la presión de sanciones contra la Federación Rusa y los políticos, empresarios, periodistas y figuras religiosas rusas que son cómplices» de estos «crímenes contra la humanidad». 

Además, piden a las Iglesias, comunidades religiosas y personas de buena voluntad que «se unan en oración y sigan rezando por el cese de la agresión rusa y el establecimiento de una paz justa para Ucrania». Su comunicado termina dando las gracias a las fuerzas aéreas ucranianas y a todos los soldados, médicos y personal de emergencia del país por su servicio. «Rezamos por el pueblo que sufrió el terror ruso. Que Dios los fortalezca y consuele». 

Una treintena de heridos

Los bombardeos dejaron cinco víctimas mortales en Kiev y cinco en Járkov, informa EFE. Por otro lado, según el alcalde de Kiev, Vitali Klitchkó, una treintena de personas ha resultado herida y se han registrado daños materiales en ocho distritos de la ciudad. Los servicios de emergencia tuvieron que desplegarse en alrededor de 50 puntos, por la caída de misiles o drones rusos. Los bombardeos también dañaron el Estudio Cinematográfico Nacional Oleksandr Dovzhenko, el complejo museístico Mystertskyi Arsenal, la mayor terminal de correos de la ciudad y edificios residenciales. 

El presidente Volodímir Zelenski, denunció en X que los cinco fallecidos en Járkov eran integrantes de los equipos de rescate. Fueron alcanzados por un segundo ataque ruso cuando trabajaban en una infraestructura industrial que había sido golpeada minutos antes.

Las fuerzas del Kremlin emplearon más de 70 misiles y más de 600 drones. Según el Ministerio de Defensa ruso, el principal objetivo del ataque fueron instalaciones de la industria militar ucraniana.