Cinco millones de pobres en España

Ya hay más de cinco millones de pobres en España, y las perspectivas no mejoran de cara a 2014. Según el informe Precariedad y cohesión social, de la Fundación FOESSA y Cáritas Española, si no se implantan…

Cristina Sánchez Aguilar
España es el segundo país con más pobreza infantil de la Unión Europea, sólo superado por Rumanía

Ya hay más de cinco millones de pobres en España, y las perspectivas no mejoran de cara a 2014. Según el informe Precariedad y cohesión social, de la Fundación FOESSA y Cáritas Española, si no se implantan medidas de carácter urgente, la fractura social entre ricos y pobres se convertirá en algo crónico. Como medida paliativa, Cáritas propone «un sistema de garantía mínima de ingresos», algo que, según señala Francisco Lorenzo, coordinador del equipo de estudios, «costaría 2.600 millones de euros, cifra inferior al rescate de las autopistas»

No se han hecho esperar las palabras de apoyo a Cáritas por parte de diversos sectores de la opinión pública después de las declaraciones del ministro Montoro, en las que pedía a la organización que no provocase debates al dar a conocer cifras como que, en uno de cada cuatro hogares, ya existe pobreza infantil, o que un 25% de la población vive en situación de exclusión. Cifras avaladas por el informe de Cáritas Europa, presentado en Atenas, que afirma que España es el segundo país de la Unión Europea con más pobreza infantil, superado sólo por Rumanía. Para el ministro de Hacienda, estas cifras «no se corresponden con la realidad», porque sólo se basan en «mediciones estadísticas». Pero Cáritas no hace informes desde el aislamiento de una habitación, sino desde la atención diaria a más de dos millones de personas al año. De este trabajo es de dónde surgen los datos que refleja el último informe publicado por la Fundación FOESSA y Cáritas Española, Precariedad y cohesión social, que ofrece una fotografía de la sociedad de cara a 2014.

En esta fotografía, resaltan, especialmente, los cinco millones de españoles que se encuentran en situación de exclusión severa, en los que confluyen la pobreza económica, la falta de acceso a derechos sociales -como son la educación, el trabajo, la vivienda o la asistencia sanitaria-, y unas relaciones sociales deterioradas. Un 86% más que la cifra registrada en 2007. El trabajo de FOESSA revela también que un total de 11,7 millones de personas están afectadas por alguno de estos indicadores. Según Guillermo Fernández, técnico del equipo de estudios de Cáritas, «los problemas de exclusión por el empleo se han multiplicado en un 2,5%, y los de salud se han duplicado». También los problemas de vivienda se han incrementado en un 36%. La situación ha llegado a tal extremo que «las personas que no padecen ningún problema de exclusión social se han convertido en una estricta minoría -un 34,3% de la población-», advierte Rafael del Río, Presidente de Cáritas Española, en el prólogo del informe.

Ante esta situación, el documento pone en evidencia la necesidad de «profundizar en las bases para la activación del sistema de garantía mínima de ingresos en España». Este sistema de garantía, señala Guillermo Fernández, «lo proponemos como una medida de carácter urgente, ya que se necesita un refuerzo económico complementario al que ofrecen las Comunidades Autónomas». Para eso, Cáritas ha hecho una estimación de 2.600 millones de euros, «un coste inferior al de la recuperación de las carreteras», tal y como afirmó Francisco Lorenzo en la presentación del informe. Pero esta medida paliativa, necesaria para que la fractura social no se convierta en algo crónico, no finalizará con la pobreza en España. Para que la clase media de España no se reduzca, y los ricos sean más ricos y los pobres más pobres, se necesitan, entre otras cosas, «políticas fiscales y sociales, sobre todo de ayuda a las familias», añade Fernández.

Cristina Sánchez Aguilar