Aprobado un milagro atribuido a Lolo - Alfa y Omega

Aprobado un milagro atribuido a Lolo

El pasado mes de diciembre, Manolo Lozano Garrido, conocido como Lolo, fue declarado por el Papa Benedicto XVI Venerable. El pasado viernes día 15, en Roma, se aprobaba el milagro que abre las puertas a su futura beatificación

Anabel Llamas Palacios
Lolo, con su hermana Lucy y don Rafael, entonces consiliario de Acción Católica y hoy Postulador de su Causa de beatificación

En el año 1972, pocos meses después del fallecimiento, en Linares, de Manuel Lozano Garrido, un niño de dos años y medio de edad, Rogelio de Haro, caía gravemente enfermo. Comenzaba con un sarampión, complicado con apendicitis, y después con una peritonitis; finalmente, una necrosis de los intestinos obligaba a los médicos a extirparle veinte centímetros de estas vísceras, en la tercera operación que sufría; una intervención demasiado agresiva para un niño tan pequeño. Rogelio había sufrido ya el conocido como cólico miserere, y su familia estaba preparada para llevarle a su pueblo natal a enterrar. Sin embargo, 48 horas después de la última operación, Lucy, hermana de Lolo, llevó el crucifijo de éste y se lo pusieron debajo de la almohada. Tres días después, el pequeño recibía el alta médica.

Hoy, Rogelio de Haro es un hombre casado, árbitro internacional de tenis, y el pasado viernes día 15, una comisión de teólogos afirmaba que su curación se debía a un milagro atribuido a Manuel Lozano Garrido, conocido como Lolo. Un mes antes, el 17 de enero, los médicos habían afirmado que se trataba de una curación inexplicable, pues se habían perdido las esperanzas de curación humana.

Mi vocación, plena

Aparentemente, el dolor cambió mi destino de modo radical. Dejé las aulas, colgué mi título, fui reducido a la soledad y el silencio. El periodista que quise ser no ingresó en la Escuela; el pequeño apóstol que soñaba llegar a ser, dejó de ir a los barrios; pero mi ideal y mi vocación los tengo ahora delante, con una plenitud que nunca pudiera soñar.

Manolo Lozano Garrido, Lolo
en Cartas con la señal de la Cruz

Con estas afirmaciones, junto con el Decreto firmado por Benedicto XVI del pasado 17 de diciembre, en el que se declaraba a Lolo Venerable, hombre de vida y virtudes heroicas, queda ya el último paso para que lo declaren Beato: el dictamen definitivo, con las conclusiones de los médicos y los teólogos, por parte de los cardenales miembros de la Congregación para las Causas de los Santos.

Don Rafael Higueras, Postulador de la Causa de Lolo y amigo personal de éste durante muchos años, habló con Alfa y Omega con el Decreto de vida y virtudes del Siervo de Dios Manolo Lozano Garrido en la mano, aún escrito en italiano, y a la espera de ser traducido al latín. En él, según el sacerdote, «se destaca especialmente la alegría de Lolo. Es costumbre de Roma, al redactar un documento, que éste comience con un texto del Evangelio. En el caso de Lolo, el Decreto comienza con las palabras de Jesucristo en Juan 16,22: Vuestro gozo no os lo quitará nadie. La Congregación reconoce en Lolo muchas cosas: periodista, escritor, ciego, que sufre…, pero reconoce, sobre todo, su alegría. Dice que, desde que fallece su padre, siendo aún un niño, comienzan una gran cantidad de pruebas: la guerra, la pérdida de su madre, la enfermedad, la ceguera…, una carrera de obstáculos.

Pero, según afirma el decreto, los caminos de Dios, Lolo los reconoce como un regalo, y la enfermedad es la causa de su santificación, y el padecer es su cátedra».

Don Rafael Higueras, Postulador de la Causa, hoy

Lolo nació en Linares (Jaén), en 1920. Formó parte desde muy joven de la Acción Católica, y a los 22 años una enfermedad degenerativa le dejó postergado en una silla de ruedas, hasta el final de sus días. A pesar de la enfermedad, de los terribles dolores, y de la ceguera que sufrió los últimos años de su vida, Lolo no dejó de trabajar concienzudamente. Fue conocido por colaborar en medios de comunicación como el diario Ya, y las revistas Telva o Vida Nueva, escribió nueve libros de espiritualidad, una novela autobiográfica, y recibió multitud de premios. Cientos de personas acudieron a él a lo largo de su vida para recibir consejo o ser escuchadas. En la página web www.amigosdelolo.com se puede encontrar una biografía más extensa de este periodista, además de fotos, artículos, noticias o información sobre la asociación Amigos de Lolo.

Sinaí: grupos de oración por la prensa

Desde su rincón, inmóvil, además de escribir y trabajar a diario, Lolo fundó una obra pía: el Grupo Sinaí, que agrupaba a enfermos y a monasterios de clausura para que tomaran sobre sí «el cuidado espiritual de un medio de comunicación en concreto». Se organizan de la siguiente manera: doce enfermos y un monasterio ofrecen su oración y su sufrimiento diario por un medio de comunicación. Lolo llegó a agrupar hasta 300 enfermos, a los que conocía y trataba personalmente. También lanzó una publicación bajo este mismo nombre, Sinaí. Hoy el movimiento sigue activo. Alfa y Omega tiene asignado su propio monasterio, el de Santa Clara, en La Laguna (Tenerife). Y como nosotros, muchos otros medios de comunicación católicos: radios, agencias de noticias…