Ain Karem: cantar la palabra de Dios y abrazar la humanidad

Tras 19 años de carrera, el grupo Ain Karem lanza su octavo disco –Fuego y Abrazo–, que esperan que «sirva como instrumento o medio para la oración y el encuentro con Dios»

José Calderero de Aldecoa
El grupo Ain Karem animando un encuentro oracional en una parroquia. Foto: Ain Karem

Tras 19 años de carrera, el grupo Ain Karem lanza su octavo disco –Fuego y Abrazo–, que esperan que «sirva como instrumento o medio para la oración y el encuentro con Dios»

Pocos grupos de música tienen una trayectoria tan dilatada como Ain Karem, que lleva todo el siglo XXI «anunciando la buena noticia de Jesús, especialmente a los más jóvenes, a través de la música», explica Virginia Félix Rodríguez, una de las hermanas carmelitas de la Caridad Vedruna que forma parte del proyecto junto a varios seglares y personas de otras congregaciones.

La iniciativa nació en el año 2000. «En nuestra congregación surgió un programa de discernimiento vocacional para jóvenes llamado Monte Horeb», diseñado por Marisa Moresco –fallecida recientemente en un accidente automovilístico– y Lola Arrieta. Entonces, «tuvimos una intuición pastoral y nos pareció que podía ser una buena idea poner banda sonora al programa». Así lo hicieron. «Cogimos los textos bíblicos y les pusimos música», rememora Félix Rodríguez.

El resultado gustó y poco después se fundó Ain Karem, que se desvinculó del programa Monte Horeb y «quedó como un proyecto autónomo de evangelización dentro de la congregación vedruna».

Y tan dilatada como su biografía es su discografía, que acaba de incorporar un nuevo CD, el octavo, titulado Fuego y Abrazo, presentado el pasado sábado en la madrileña parroquia de San Pedro Nolasco.

«Es un título carismático que tiene mucho que ver con las fuentes de nuestra orden», explica la religiosa. «El fuego hace referencia a esa experiencia del amor de Dios tan profunda y a la vez tan apasionada de Joaquina de Vedruna que le llevó a acoger todas las necesidades de su tiempo». De igual modo, «el disco está atravesado de esa experiencia del amor de Dios y de abrazo a la humanidad».

El nuevo LP está compuesto por 22 canciones que suenan a siglo XXI. Algunas de sus composiciones podrían perfectamente firmarlas cantautores de moda como Pablo Alborán, Pablo López o Manuel Carrasco. Lo que cambian son las letras, «inspiradas en la palabra de Dios», aunque –matiza Virginia Félix Rodríguez– también en realidades «presentes en el mundo de hoy como la inmigración, las mujeres o el interés del Señor por un mundo distinto, mejor, para todos sus hijos».

La banda, pese a todo, se resiste a ser etiquetada como «música católica», y se considera más próxima al estilo del jesuita y cantautor chileno Cristóbal Fones. Lo que no le impide a Félix proclamar que «nuestra aportación específica a la Iglesia es animar espacios oracionales cantando la palabra de Dios fundamentalmente», concluye.

Fuego y Abrazo puede adquirirse a través del correo electrónico ainkaremccv@yahoo.es o en librerías religiosas, y está disponible en iTunes y Spotify.

José Calderero de Aldecoa @jcalderero