El país más pequeño del mundo cambia su Constitución
León XIV acaba de firmar la nueva Ley Fundamental del Estado de la Ciudad del Vaticano, que sustituye a la de 2023, para adaptar la norma a algunas realidades
Desde el 4 de febrero, sor Raffaella Petrini es presidenta de la Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano y presidenta de la Gobernación del Estado Ciudad del Vaticano. De acuerdo con la Constitución de 2023, no siendo cardenal, no podría ostentar el primero de sus cargos. Aquella norma establecía que la Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano solo podía estar compuesta por cardenales, entre ellos, el presidente. En noviembre de 2025, el Papa León XIV, a través de un Motu Proprio, derogó el artículo de dicha Ley Fundamental que lo impedía.
Una Constitución para las nuevas exigencias de gobierno
Pero era necesaria una modificación estable, recogida en la misma Constitución, con el fin de «tener en cuenta nuevas exigencias de gobierno y algunas importantes modificaciones normativas introducidas en los últimos años». Volviendo al caso Petrini, el artículo 8 de la nueva Ley Fundamental establece ya que «la Pontificia Comisión está compuesta por cardenales y por otros miembros, entre ellos el presidente, nombrados por el Sumo Pontífice por un período de cinco años».
La nueva Ley Fundamental del Estado de la Ciudad del Vaticano de León XIV mantiene, en esencia, muchas de las reformas que introdujo la de su predecesor, puesto que confirma distintas modificaciones sobre las funciones legislativa, ejecutiva y judicial del Estado. La norma actualizada se compone de 5 títulos y 25 artículos y, en su preámbulo, reafirma la misión de la Gobernación, «que contribuye a la misión propia del Estado y está al servicio del Sucesor de Pedro, a quien responde directamente».
La Gobernación es el órgano ejecutivo, distinto de la Curia romana; y la Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano es el órgano legislativo. Con respecto a esta función legislativa que ejerce la Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano, la Constitución de León XIV ahora establece que el Papa pueda arrogársela a él mismo, «o incluso derivarla excepcionalmente en otro organismo». Es decir, ahora puede delegar la función legislativa en un organismo distinto de la Pontificia Comisión y no solo reservársela para sí.
La Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica ha presentado las cifras correspondientes al ejercicio de 2025. El resultado operativo del año ascendió a 22,8 millones de euros, muy lejos de los 62,2 de 2024. El arzobispo Giordano Piccinotti, presidente de la APSA, ha explicado a los medios vaticanos que «el año anterior fue singular y estuvo caracterizado por unos ingresos vinculados a la reorganización de la cartera financiera. 2025 supone un retorno a la normalidad operativa y, en este contexto, las perspectivas son positivas».
Asimismo, la gestión de activos muestra un resultado contable negativo de 3,7 millones de euros. Desde el ente lo justifican con la aplicación de los nuevos principios contables adoptados por la Santa Sede «que exigen que las variaciones en el valor de los activos se reconozcan directamente en el patrimonio neto y ya no en la cuenta de resultados». Es decir, que lo obtenido por la cartera gestionada, 16 millones de euros, ya no se reconoce en la cuenta de resultados, sino que se destina a las reservas de patrimonio neto.
El sector inmobiliario impulsa las operaciones ordinarias, con un incremento de 9,4 millones de euros hasta alcanzar los 44,5 millones. Se gestionan 4.281 propiedades en Italia, además de 1.200 en el extranjero. Así, el patrimonio neto ascendió a 2.686 millones de euros, un incremento de aproximadamente 89 millones de euros con respecto a los 2.597 millones de euros de 2024.