La monja nigeriana detenida por el ICE no será deportada - Alfa y Omega

La monja nigeriana detenida por el ICE no será deportada

Sor Leticia Ugboaja fue interceptada por los agentes de migración cuando iba a Misa. Podrá permanecer en EE.UU mientras se tramita su caso. La comunidad de la diócesis de Brownsville, en Texas, lo ha celebrado mientras que el caso ha creado una gran polémica en el país

Ángeles Conde Mir
Sor Leticia Ugboaja fue interceptada por los agentes de migración cuando iba a Misa. Podrá permanecer en EE.UU mientras se tramita su caso. La comunidad de la diócesis de Brownsville, en Texas, lo ha celebrado mientras que el caso ha creado una gran polémica en el país
Sor Leticia Ugboaja fue interceptada por los agentes de migración cuando iba a Misa. Podrá permanecer en EE.UU mientras se tramita su caso. La comunidad de la diócesis de Brownsville, en Texas, lo ha celebrado mientras que el caso ha creado una gran polémica en el país

Hace poco más de un mes, sor Letty, como la conoce todo el mundo, caminaba hacia la parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, en McAllen, no muy lejos de la frontera entre Estados Unidos y México, cuando fue sorprendida por las autoridades migratorias.

La monja, con su correspondiente hábito, un rosario y una Biblia, se dirigía a la Misa dominical. Los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés) la detuvieron, le confiscaron lo que llevaba, y la retuvieron durante horas. Sor Letty pudo llamar a un sacerdote para avisarle de la detención. La comunidad se puso en marcha de tal forma que varios representantes del Congreso intervinieron para lograr su liberación. Ni desde el Departamento de Seguridad Nacional ni desde el ICE ha habido aclaración alguna sobre las circunstancias del arresto ni sobre la posterior liberación.

El representante Lou Correa, demócrata por California y miembro de mayor rango del Subcomité de Seguridad y Control Fronterizo del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes de EE. UU., muestra un artículo sobre la hermana Leticia Ugboaja. (Foto de OSV News/Kylie Cooper, Reuters)

Sor Letty Ugboaja es miembro de las Daughters of Mary Mother of Mercy (Hijas de María Madre de la Misericordia), una congregación nacida en Nigeria, como ella. Durante más de una década, la religiosa ha servido en la diócesis de Brownsville, en Texas, como enfermera y en distintas tareas pastorales.

Hace unos días habló sobre su caso en una comparecencia acompañada por su abogado y por sor Norma Pimentel, la religiosa conocida como «el ángel de los migrantes».

Ugboaja contó que el día de su detención, pidió a los agentes que la dejaran asistir a Misa y comulgar, pero le dijeron que no podía. «Fue muy, muy doloroso», declaró la religiosa. «Hay muchas otras personas en esta misma situación, personas a quienes nuestras leyes les han otorgado algún tipo de protección, que han cumplido con todas las normas que se les han exigido y que aún viven en la incertidumbre», aseguró la hermana Letty.

En 2019, un juez de inmigración denegó la solicitud de asilo de la religiosa, pero le otorgó protección contra la expulsión por el riesgo de que su vida pudiera correr peligro en Nigeria. De hecho, el juez invocó la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura porque la monja podría ser objeto de tortura si era devuelta a Nigeria.

Puede permanecer en el país, de momento
Sor Leticia no será deportada de momento, pero el caso se sigue tramitando. Por el momento, y es la noticia que celebra la comunidad diocesana y su obispo, se le ha permitido permanecer en Estados Unidos. La religiosa cumple con todos los requerimientos y citas solicitados por las autoridades migratorias.

El obispo de Brownsville, Daniel E. Flores, ha expresado «cierto alivio» por el hecho de que la religiosa no haya sido inmediatamente deportada. «Si bien sentimos cierto alivio por estos recientes acontecimientos, recordamos también la importancia de seguir orando y acompañando a las numerosas personas y familias que viven con miedo y ansiedad mientras buscan una solución a su situación migratoria», escribe en un comunicado el obispo. Además explica que, la perspectiva de la deportación a un tercer país es aterradora, sobre todo, para quienes no han infringido ninguna ley o para quienes vienen de países con condiciones peligrosas.

«Aunque la hermana Letty puede recurrir a la vía legal para permanecer aquí y evitar la deportación, el resultado de estos esfuerzos sigue siendo incierto», lamenta el obispo Flores.

Recuerda que los obispos estadounidenses siguen pidiendo compasión hacia quienes corren peligro si vuelven a sus países y una reforma migratoria humanitaria «que respete la distinción entre delincuentes y solicitantes de asilo que huyen de delincuentes».

«Es necesario encontrar un consenso en nuestro país que defienda el bien común, proteja a los vulnerables y trate con humanidad a todas las personas cuyo estatus migratorio esté siendo revisado», concluye el obispo.