El Papa se prepara para Rímini, San Marino y la «JMJ franciscana» en Asís - Alfa y Omega

El Papa se prepara para Rímini, San Marino y la «JMJ franciscana» en Asís

Este mes de agosto visitará lugares emblemáticos de la geografía italiana y, aunque sea a un Estado pequeño, también hará un viaje internacional. Todos esperan a León XIV «como a un padre que vuelve a casa»

Ángeles Conde Mir
La basílica de Santa María de los Ángeles, en Asís, donde va a ser recibido el Papa.
La basílica de Santa María de los Ángeles, en Asís, donde va a ser recibido el Papa. Foto: Jacob Caddy.

La familia franciscana lleva desde 2023 preparando distintas conmemoraciones para recordar los hitos de su fundación. Ese año, el protagonismo se lo llevó el belén porque se cumplían ocho siglos de la primera representación del nacimiento en Greccio, ideado por san Francisco. En 2024, las conmemoraciones se centraron en los 800 años de la aprobación de la Regla escrita por el fundador. En 2025 se celebró el octavo centenario del Cántico de las criaturas y, en este 2026, las fechas redondas culminan con el recuerdo de los ocho siglos de la muerte del Poverello de Asís, san Francisco. En cada paso del camino, los franciscanos han invitado tanto al Papa Francisco como ahora al Papa León XIV a participar en alguno de estos eventos. Las citas se han multiplicado en este 2026, además Año Jubilar Franciscano proclamado por León XIV. Una de ellas es el Go! Franciscan Youth Meeting, al que están convocados del 3 al 6 de agosto miles de jóvenes en Asís.

«De todos los eventos conmemorativos que se le han propuesto, el Papa León XIV respondió que quería participar en este en concreto, dedicado a los jóvenes», explica a Alfa y Omega fray Luca Di Pasquale desde la basílica de Santa María de los Ángeles, en Asís. El franciscano es el organizador de este encuentro que va a congregar a más de 2.200 jóvenes en la ciudad umbra y que concluirá con la visita del Pontífice el día 6 de agosto. En esta ocasión, la cita tendrá lugar en la basílica de Santa María de los Ángeles, donde se encuentra la Porciúncula, el lugar donde además falleció san Francisco. El Papa se reunirá con los jóvenes para escucharlos. Durante los días precedentes habrán tenido oportunidad de reflexionar en distintas catequesis y talleres sobre temas relacionados con las periferias existenciales, la ecología integral y el legado de san Francisco. Así, «elaborarán una carta misionera con sus propuestas que leerán ante el Pontífice para luego aplicar en sus casas lo que han vivido y aprendido aquí», añade fray Luca. A continuación, León XIV presidirá la Misa.

El Go! Franciscan Youth Meeting toma su título de la petición que el Cristo de San Damián hizo a Francisco: «Ve y repara mi Iglesia». El 2 de agosto, además de ser el día del famoso perdón de Asís —una de las primeras indulgencias plenarias de la Iglesia—, cientos de jóvenes llegarán a la ciudad, meta de la marcha franciscana que se repite cada año desde 1980. El encuentro, del 3 al 6 de agosto, conmemorará el tránsito de santo emulando el famoso capitolo delle stuoie. En 1221, Francisco pidió a los 5.000 franciscanos de toda Europa que acudieran a Asís. Al llegar, sin un lugar donde dormir, se repartieron por la ciudad durmiendo en esterillas de paja —stuoie, en italiano—. «La idea es que los jóvenes de todo el mundo vivan en Asís esa acogida que vivieron los hermanos de toda Europa. Ellos también dormirán sobre esterillas en sus sacos, comerán de lo que dé la providencia y también escucharán una palabra que hablará a sus vidas», cuenta el organizador del evento. «Es una JMJ franciscana. Nos hemos atrevido y el Señor, cuando uno se atreve, responde con gran providencia. Lo estamos experimentando», añade el franciscano. 

León XIV visita la 47edición del Meeting de Rímini, que lleva por lema: 'L’amor che move il sole e l’atre stelle'.
León XIV visita la 47edición del Meeting de Rímini, que lleva por lema: L’amor che move il sole e l’atre stelle. Foto: Meeting de Rimini.

A final de mes, a Rímini

«Esperamos de su visita lo que un hijo espera de su padre: un abrazo y una palabra de verdad», asegura a Alfa y Omega el director del Meeting de Rímini, Francesco Perazzini. El 22 de agosto, León XIV viajará al norte de Italia para participar en el famoso encuentro que organiza Comunión y Liberación desde hace 46 años y que, desde hace 44, ningún Pontífice visitaba. Por eso, en esta edición, la presencia del Papa constituye un enorme acontecimiento. «Tanto es así que hemos decidido interrumpir el programa del encuentro durante la tarde del sábado 22 de agosto, por lo que no habrá ninguna otra conferencia al mismo tiempo ni será posible visitar las exposiciones. Todo estará concentrado en este abrazo que deseamos brindarle», apunta el director. 

Está previsto que León XIV llegue a las tres de la tarde al recinto donde se celebra el Meeting. Lo recorrerá para saludar a los asistentes. También podrá visitar dos exposiciones, una dedicada a san Agustín y otra al empresario francés Léon Harmel, pionero del bienestar social para sus empleados. Una hora más tarde, el Pontífice intervendrá en el Grand Auditorium, con capacidad para unas 10.000 personas. L’amor che move il sole e l’altre stelle es el lema de esta edición. El último verso de la Divina Comedia de Dante guía un evento que comenzará el día 21 de forma impactante. La hermana del padre Jacques Hamel, asesinado por dos yihadistas en 2016, y la madre de uno de ellos, ofrecerán un testimonio compartido de cómo se han convertido en «hermanas en el dolor». «Estos son los testimonios que quizá no son tan mediáticos, pero que el Meeting recoge y lo convierte en la cita que es. Verlas juntas es un ejemplo de enorme esperanza», concluye Perazzini. 

León no solo abrazará al Meeting, sino a toda la diócesis de Rímini que lo espera con alegría. Los primeros, unos 600 voluntarios como Atilia, que desean «llevar a Jesús a la gente, con un amor concreto, un gesto o una sonrisa», indica a Alfa y Omega. Recuerda vivamente aquella Misa de Juan Pablo II en el puerto, en 1982, que ahora va a replicar León XIV y con la que concluirá este 22 de agosto tan particular. Antes, en la catedral, el Papa encontrará a personas pobres, enfermas y presos. El obispo de Rímini, Nicoló Anselmi, se empeñó en que esta visita del Papa a los más vulnerables de su diócesis fuera posible. «Estamos muy felices y emocionados por recibir al Santo Padre. El objetivo no es organizar un evento, sino transmitir la presencia de Jesús. Por eso, también los voluntarios son tan importantes», cuenta el obispo a este semanario. El Papa recorrerá algunas calles de la ciudad y a las seis y media celebrará la Misa en presencia de unos 30.000 fieles. «Como voluntarios, estos gestos de acogida y servicio nos ayudan a crecer como comunidad. Quizá no pueda ver de cerca al Papa, pero estaré cerca de él con el corazón», concluye Atilia.

San Marino, 15 años sin visita papal
El 22 de agosto León XIV visitará por la mañana San Marino.

El mismo 22 de agosto, León XIV visitará por la mañana San Marino. Será en realidad un viaje internacional, puesto que es otro Estado, aunque León XIV también va a su casa, o es así como quieren recibirlo. El Papa ha aceptado la invitación de los Capitanes Regentes, que son los jefes de Estado, y de la diócesis de San Marino-Montefeltro. «Todos esperamos con gran ilusión la visita del Papa. Para muchos, es como el regreso de un padre que, tras una larga ausencia, vuelve a casa, ya que, cuando era prior de los Agustinos, visitó a las agustinas de Pennabilli en dos ocasiones», destaca a Alfa y Omega el padre Jean-Florent Angolafale, de la Oficina de Comunicación Diocesana. La visita del Papa León XIV a San Marino, si bien breve, seguirá el esquema de un viaje internacional. Se reunirá con los regentes, Alicia Mina y Vladimiro Selva, y la sociedad civil y Cuerpo Diplomático para conmemorar además el centenario de las relaciones entre San Marino y la Santa Sede. Después recorrerá en papamóvil la ciudad y, en la basílica, se reunirá con los fieles y el obispo, Domenico Beneventi. Desde hace semanas, al final de cada Misa, los sanmarinenses rezan juntos una oración especial por los frutos del paso de León XIV por su país. Como los españoles, ellos también llevan 15 años esperando la visita de un Papa.