Una apología del perdón - Alfa y Omega

Una apología del perdón

Esta película, Criadas y señoras, de Tate Taylor, aspiraba a resultados modestos, y se ha convertido en número uno de la taquilla norteamericana. La razón está no sólo en su fantástica dirección de actores y en la lúcida denuncia del racismo, sino en su apología del perdón cristiano

Juan Orellana

El actor Tate Taylor se pone detrás de las cámaras para dirigir una película interpretada por Emma Stone, Viola Davis, Bryce Dallas Howard, entre otras. Esta cinta supone la adaptación de la primera novela de Kathryn Stockett, The Help, un relato situado en Jackson, Missisipi. Se trata de un melodrama social enmarcado en las luchas por los derechos civiles de los negros en los años 60. Concretamente, se refiere al mundo de las criadas domésticas, en el que no pocas mujeres eran sometidas a sistemáticas humillaciones y desprecios racistas. La protagonista, Skeeter, una blanca de veintidós años, consciente de la ausencia de reconocimiento social de esas mujeres, decide ayudarlas desde su campo, el del periodismo.

La película, a pesar de lo manido del tema, es fresca, está bien contada y maneja con acierto el pulso emotivo de tramas y personajes. Sin embargo, se desluce algo por un guión muy maniqueo poblado de personajes extremados: la tonta muy tonta, la mala muy mala, la simple muy simple, etc. Este esquematismo le hace perder verosimilitud y fuerza moral. Afortunadamente, los personajes de Skeeter, Aibileen y Minny son más ricos en matices y compensan ese coro de secundarios tan histriónico. A pesar de todo, el film gusta, y propone la superación del enfrentamiento racial, haciendo apología del perdón y la reconciliación en un sentido cristiano.