Respetuoso adiós de la prensa internacional al Papa

María Solano Altaba

La prensa mundial coincidió al reconocer la grandeza del Papa que se va, un Papa que conquistó a todos los pueblos y generaciones. Italia se despidió con especiales honores de este hombre que, aunque nació en Polonia, había conquistado el corazón de todos los italianos. Il Giornale llevaba a su portada un gran titular: Padre nuestro, que estás en los cielos. En la misma línea publicaba una emotiva portada el Daily Telegraph con el título: Decimos a nuestro inolvidable padre: que los ángeles te guíen al Paraíso. La prensa italiana recogió el mensaje del cardenal Martínez Somalo y tituló con Juan Pablo II, el Grande. El británico Daily Mirror se hizo eco de este adjetivo que colocó en su portada. En el Corriere della Sera, se incluía un especial bajo el título El Papa que cambió el mundo.

Algunos pocos periódicos, los menos, se mostraban críticos o fríos con la muerte del Santo Padre. El diario francés Libération, titulaba con un escueto Requiem por el Papa. Y Le Monde se apresuraba a plantear los retos del próximo Papa y se cuestionaba si «sabrá poner remedio a la hipertrofia del poder romano». Sin embargo, el también francés La Croix, de corte católico, dedicó una amplia edición al Pontífice en la que le calificaba de «constructor de puentes entre comunidades y países más allá de los conflictos y las ideologías».

Papa de todos, titulaba Il Messaggero, con una foto de Juan Pablo II besando a un bebé. En Italia, donde se paralizó la liga de fútbol y se atrasaron las elecciones regionales, incluso los diarios deportivos rindieron su homenaje al Santo Padre, obispo de Roma. Il Corriere dello Sport titulaba: Ciao, grandissimo.

Los grandes medios impresos norteamericanos, The Washington Post y The New York Times, coincidieron en su propuesta de portada con un titular absolutamente informativo. Para el rotativo newyorkino, el Papa fue «un hombre de acción que cautivó a gran parte de la Humanidad y moldeó a la Iglesia con una visión heroica de un catolicismo combatiente y disciplinado». El Boston Globe no dudó en calificar al Papa como «uno de los más extraordinarios de los dos mil años de historia de la cristiandad».

Los kioskos brasileños despertaban el domingo con un juego de palabras. O Globo, uno de los grandes medios del país, titulaba Adiós, Juan de Dios. El medio más sobrio fue, probablemente, L’Osservatore Romano, cuya portada era una gran esquela. El diario italiano La Stampa eligió para la fotografía de portada varias instantáneas de algunas de las miles de personas que rezaban por el Papa. También el matutino galo Le Figaro utilizaba la imagen de los rezos, y titulaba Juan Pablo II, la emoción y la oración. Este rotativo destacaba que el Papa se había marchado mientras escuchaba el rezo multitudinario del Rosario en la plaza de San Pedro. Todos los periódicos del mundo destacaron, durante los días anteriores al fallecimiento del Papa, la unidad en la oración que se produjo, de manera espontánea, en todos los rincones del orbe.

Un impactante aplauso

En las páginas de La Repubblica se recogía el largo impactante aplauso con el que todas las personas reunidas frente a la ventana del Papa conmemoraron su adiós. Vittorio Messori escribía, en una columna en el Corriere della Sera, que Juan Pablo II ya está llamado a ser santo.

Los dominicales alemanes Welt am Sonntag y Frankfuter Allgemeine Sonntagszeitung coincidieron en su mensaje y publicaron una frase del Papa: «Estoy contento. ¡Estadlo vosotros también!» También el británico The Sunday Times apostaba por un titular en positivo: No lloréis por mí, y reconocía en Juan Pablo II al líder religioso más importante del mundo.

El periódico británico The Independent rememoraba la figua de Juan Pablo II haciendo hincapié en la devoción que se tuvo por él desde que fue nombrado Papa, y en el gran número de santos a los que había elevado a los altares. Destacaba, como primer nombre, al fundador del Opus Dei. El también británico The Guardian se lanzaba el lunes a la batalla por el alma de la Iglesia. El más respetuoso fue The Times, que publicó El Papa en paz.

Los grandes semanarios internacionales se han apresurado a publicar ediciones especiales dedicadas íntegramente al Papa. El norteamericano Time ha elegido para su portada una foto de Juan Pablo II joven y sonriente. Querido y valiente, titulaba Newsweek, con una imagen del carismático Pontífice muy sonriente. The Economist recogía El legado del Papa que cambió la historia. El francés L’Express utilizaba una sobria y emotiva fotografía del Papa en oración para titular: El último gigante.

La prensa también ha desatacado otras noticias, como el número de fieles que se esperaban en Roma para asistir a los funerales por el Papa, y que recogía La Stampa. En China, país donde la Iglesia católica está perseguida, no se habló de la muerte del Papa y un brevísimo comunicado oficial ha sido la única información aportada.

María Solano Altaba