«Quien os convoca es Cristo»

Monseñor Osoro convocó a los jóvenes madrileños para decirles que cuenta con ellos. Se encontró con una respuesta entusiasta. «Ni somos tan pocos, ni estamos tan locos», resume un joven novicio. «Entregarse al Señor merece la pena»

José Calderero de Aldecoa
Los jóvenes respondieron a la llamada de su arzobispo abarrotando la catedral de la Almudena

Monseñor Osoro convocó a los jóvenes madrileños para decirles que cuenta con ellos. Se encontró con una respuesta entusiasta. «Ni somos tan pocos, ni estamos tan locos», resume un joven novicio. «Entregarse al Señor merece la pena»

Son las 21 horas y los alrededores de la plaza de San Juan Pablo II, en el recinto de la catedral de la Almudena, empiezan a llenarse de jóvenes. Acuden al templo invitados por monseñor Carlos Osoro, arzobispo de Madrid, que convocó, para este viernes 5 de diciembre, su primera vigilia con los jóvenes. «Os he convocado y os doy las gracias por haber acudido, pero no es una llamada mía, es del Señor», les aseguró don Carlos.

Cuento con vosotros

«Tú, mira, mira, es el arzobispo y va a cenar con nosotros», comenta un chico a sus amigos. El arzobispo de Madrid ha salido a las puertas de la catedral para compartir con ellos un bocadillo. Don Carlos no espera a que ellos se le acerquen, es él quien va en su búsqueda. Va de grupo en grupo para poder saludarles a todos. Pasa el tiempo. Don Carlos se ha olvidado de su cena, ocupado en charlar y a hacerse fotos con los jóvenes.

Ya dentro de la catedral, don Carlos interpela a los jóvenes y les anima a involucrarse en la evangelización. «Hacen falta hoy hombres y mujeres que señalen a los hombres dónde pueden quitarse la sed; y para eso estáis vosotros, los jóvenes», les dice. Don Carlos invita a cuatro chicos a que echen incienso en el gran incensario que expande el aroma por todo el templo y llega hasta el Santísimo, expuesto sobre el altar.

«Alguno de vosotros seguro que hoy aquí encontrará la vocación a la que el Señor le llama. Quizá al matrimonio, al sacerdocio, a la vida consagrada. Cuento con vosotros para anunciar al Señor», les asegura.

Ni tan pocos, ni tan locos

Cientos de jóvenes han respondido a la llamada del arzobispo «para encontrarnos con el Señor y con el resto de los jóvenes de la diócesis», explica Francisco, un joven novicio de los Franciscanos de la Cruz Blanca. «Ni somos tan pocos, ni estamos tan locos. Hay gente que se entrega al Señor. Es una vida apasionante. Merece la pena», añade.

Jaime, de 16 años, también hace suyos los mensajes del arzobispo: «Estamos dispuestos a trabajar en comunión con él para anunciar a Jesucristo. Puede contar con nosotros».

Dos días más tarde, el domingo, monseñor Osoro comió con jóvenes carismáticos, horas después de que 500 de ellos salieran a evangelizar en los alrededores de la Puerta del Sol.

José Calderero @jcalderero