Obispo de la zona afectada: «He bendecido bajo los escombros los cuerpos de dos niños»

«El espectáculo es desolador. Cuando he llegado con las luces del alba he visto un pueblo destruido, gritos, muertos», dice el obispo de Ascoli. El Papa se enteró del terremoto a las 4:15 de la madrugada y en ese mismo momento se fue a celebrar la Misa por las víctimas. Además, Francisco ha enviado a seis miembros del cuerpo de Bomberos del Vaticano para que colaboren en las labores de rescate

José Calderero de Aldecoa

«El espectáculo es desolador. Cuando he llegado con las luces del alba he visto un pueblo destruido, gritos, muertos», dice el obispo de Ascoli. El Papa se enteró del terremoto a las 4:15 de la madrugada y en ese mismo momento se fue a celebrar la Misa por las víctimas. Además, Francisco ha enviado a seis miembros del cuerpo de Bomberos del Vaticano para que colaboren en las labores de rescate

Monseñor Giovanni D’Ercole, obispo de Ascoli -región afectada por el terremoto que ha sacudido esta madrugada el centro de Italia-, ha visitado varias localidades de su diócesis y, en Pescara del Tronto, se ha encontrado un pueblo completamente destruido en el que «he tenido que ir a bendecir bajo los escombros los cuerpos de dos niños», explica. «Hay personas que no responden», añade.

«El espectáculo es desolador. Cuando he llegado con las luces del alba he visto un pueblo destruido, gritos, muertos. No sabemos cuántos son. Estamos verdaderamente en una situación desesperada y no somos el único pueblo», ha lamentado el obispo en declaraciones a Radio Vaticana.

El prelado se ha trasladado hasta este lugar al conocer la noticia del terremoto, aunque reconoce que a otras zonas es imposible acceder porque el seísmo ha dejado muchos caminos cortados. «En estos momentos han llegado ambulancias, bomberos, pero aún son pocos», afirma.

El obispo ha señalado que la zona más afectada por el terremoto es la limítrofe con la región de Rieti, que se encuentra entre Amatrice, Accumoli, Pescara del Tronto y Arquata, aunque apunta que el resto de la diócesis también está sufriendo.

Misa del Papa por las vícitmas

Precisamente el obispo de Riete, Domenico Pompili, se encontraba de peregrinación en Lourdes y, tras conocer el seísmo, se embarcó en el primer vuelo disponible hacia Italia.

A las 07:00, según la Agencia Sir, monseñor Pompili recibió una llamada del Papa en la que le invitó a «no tener miedo» y le dirigió «palabras de cercanía y de ánimo que quiero llevar de inmediato a la población».

En la llamada, según confesó a la agencia el propio obispo, Francisco le confesó que se enteró de la noticia a las 4:15 de la madrugada y que en ese mismo momento se fue a celebrar la Misa por las víctimas.

Está previsto que el obispo de Rieti llegue esta misma tarde a su diócesis.

Los bomberos del Vaticano, en la zona afectada

Pero no es lo único que ha hecho el Papa por las víctimas. Además de cancelar la catequesis de la audiencia general y cambiarla por el rezo del rosario junto a los fieles por todos los afectados, el Santo Padre ha enviado a seis miembros del cuerpo de Bomberos del Vaticano para que colaboren en las labores de rescate.

Este gesto del Pontífice, según fuentes vaticanas, pretender ser un «signo concreto de la cercanía del Santo Padre con los damnificados».

El equipo de bomberos trabajará coordinado con la Protección Civil italiana en la búsqueda de supervivientes y atención a los afectados.

El terremoto, de 6,2 grados de magnitud, ya se ha cobrado la vida de 73 personas. También hay 100 heridos y cientos de desaparecidos. La cifra todavía es provisional.

José Calderero @jcalderero/Agencias