Nabila: secuestrada, convertida al Islam y obligada a casarse con un musulmán - Alfa y Omega

Nabila: secuestrada, convertida al Islam y obligada a casarse con un musulmán

El padre de la joven denunció haber recibido amenazas de muerte hacia la chica si esta «se vuelve a convertir al cristianismo», considerándola en ese caso como una «apóstata» del Islam

Redacción

El padre de la joven denunció haber recibido amenazas de muerte hacia la chica si esta «se vuelve a convertir al cristianismo», considerándola en ese caso como una «apóstata» del Islam

Una chica cristiana, Nabila Bibi, ha sido secuestrada, convertida al Islam y obligada a casarse con un hombre musulmán en Pattoki, en el distrito de Kasur, en el Punjab pakistaní.

Bashir Masih, padre de la chica, trató de presentar una denuncia en la comisaria contra los secuestradores, pero la policía se negó a registrar el escrito.

Según la información de la Agencia Fides, la familia pidió ayuda al abogado cristiano Sardar Mushtaq Gill, jefe de la organización LEAD que presta asistencia legal gratuita a los cristianos en dificultades.

Después de la insistencia de los abogados, este miércoles 17 de febrero la policía registró el escrito de denuncia.

Amenazas a la familia y al abogado

El padre de la joven denunció además haber recibido amenazas de muerte hacia la chica si esta «se vuelve a convertir al cristianismo», considerándola en ese caso como una «apóstata» del Islam. «Las amenazas a las familias de origen son una práctica habitual en estos casos», explicó Sardar Mushtaq a la Agencia Fides.

El abogado también ha recibido amenazas para que abandone la defensa legal de los cristianos a los que defiende. Hace pocos días, Gill y otros compañeros fueron detenidos y amenazados por un grupo de hombres que les instaron a abandonar todas las causas.

No es la primera vez que el abogado Gill se tiene que enfrentar a problemas de este tipo. El pasado 11 de febrero sufrió un robo en Lahore. Varias personas que no han sido identificadas entraron en su oficina y se llevaron un ordenador, varias cámaras digitales, archivos y documentos importantes.

El letrado, sin embargo, no se amedrenta. «Continuaremos nuestra lucha por la justicia», dijo Gill a la Agencia Fides.

Agencia Fides/Alfa y Omega