El presidente de los obispos de EE. UU. lamenta el atentado contra la Cena de Corresponsales

Presidente de los obispos de EE. UU.: «No hay sitio para la violencia en nuestra sociedad»

Tras el intento de atentado del sábado contra la Cena de Corresponsales, donde se encontraba Trump, varios obispos han pedido que no se recurra a la violencia ante los desacuerdos políticos

María Martínez López
Miembros de las fuerzas de seguridad durante el intento de atentado en la Cena de Corresponsales. Foto: OSV News / Reuters / Jonathan Ernst.
Miembros de las fuerzas de seguridad durante el intento de atentado. Foto: OSV News / Reuters / Jonathan Ernst.

El presidente de los obispos de Estados Unidos ha lamentado el intento de atentado contra la Cena de Corresponsales, que en la noche del sábado obligó a desalojar al presidente, Donald Trump; su mujer, Melania, y al vicepresidente, J. D. Vance. «Estamos agradecidos de que las vidas del presidente, de aquellos que lo protegen y de todos los que participaban anoche se libraran de daños graves», expresa en un comunicado hecho público este domingo, Paul S. Coakley.

«La vida humana es un don precioso», subraya en el breve texto, por lo que «no hay sitio para la violencia de ningún tipo en nuestra sociedad».  E invita a que «recemos todos para que nuestros líderes electos y funcionarios públicos reciban las bendiciones de Dios».

Trump tuvo que ser evacuado de manera abrupta este sábado de la tradicional Cena de Corresponsales de la Casa Blanca después de que un hombre armado, que fue interceptado y detenido, intentara entrar al evento. En el Hotel Washington Hilton, donde se celebraba el acto, estaba la plana mayor del Gobierno y cientos de periodistas y miembros del mundo de la política.

¿Qué ocurrió?

El mandatario explicó minutos después que el atacante era un «lobo solitario» que no llegó a traspasar el perímetro de seguridad. La fiscal general de Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, indicó en una rueda de prensa posterior que el atacante ingresó en el perímetro de seguridad armado con una escopeta.

Se encuentra «vivo» y hospitalizado y bajo vigilancia después de que lo neutralizaran en los mismos pasillos del hotel. Un miembro del Servicio Secreto, responsable de la seguridad del presidente, fue alcanzado en el chaleco antibalas pero se encuentra bien, informa EFE.

Los medios han identificado al sospechoso como Cole Tomas Allen, un profesor y desarrollador de videojuegos californiano de 31 años. Hace poco había ganado el premio al «profesor del mes».

Ya el domingo, Trump ha asegurado en una entrevista a la cadena Fox News de que el atacante era un «tipo muy problemático» y que actuó por motivos antirreligiosos. «Cuando lees su manifiesto, odia a los cristianos. Eso es seguro. Es un odio fuerte, anticristiano», ha señalado el presidente, según recoge EFE.

Sin embargo, el fiscal general interino, Todd Blanche, se ha mostrado más cauto. Ha afirmado que si bien el análisis de los dispositivos electrónicos apunta a un ataque dirigido contra la Administración, la investigación apenas cumple sus primeras 24 horas y el motivo oficial sigue bajo análisis. Se espera que el sospechoso comparezca este lunes ante un tribunal federal en el Distrito de Columbia para enfrentarse a cargos formales.

Se trata del tercer atentado contra Trump en menos de dos años. El 13 de julio y el 15 de septiembre de 2024, durante la campaña electoral, sufrió sendos ataques en Pensilvania, donde una bala le hirió la oreja durante un mitin, y Florida. Además, el 10 de septiembre de 2025 fue asesinado Charlie Kirk, un activista republicano firme defensor del ya presidente.

¿Qué han dicho otros obispos?

Poco después del atentado fallido contra la Cena de Corresponsales, el obispo de Youngstown (Ohio), David J. Bonnar, condenó lo ocurrido en un comunicado. «Los Estados Unidos se construyeron sobre la libertad y el respeto para todos. No hay espacio para la violencia que pone en peligro la vida de ningún ser humano», escribe. «Más aún, la cuestión de la violencia con armas de fuego debe abordarse».

«La violencia nunca es la respuesta», subraya. «Debemos mirar con más profundidad dentro del corazón humano para desarrollarnos unos a otros en vez de despedazarnos. Rezamos para que haya paz en los momentos de desacuerdo y discordia».

En un momento en el que el país se prepara para celebrar su 250 aniversario el próximo 4 de julio, Bonnar desea que «vivamos como una nación bajo Dios con libertad y justicia para todos». Su comunicado concluye orando por «la sanación de las divisiones en nuestro país, que podamos siempre esforzarnos para ser una nación, bajo Dios, y que el odio y la violencia sean expulsados de cada corazón en nuestra tierra y en todo el mundo».

También Robert E. Barron, obispo de Winona-Rochester (Minnesota) y miembro de la Comisión de Libertad Religiosa del Ejecutivo, se ha pronunciado. En un comunicado en la red social X que recoge OSV News expresa que desea «alzar la voz contra la malicia y el tribalismo que son tan prevalentes en internet y que contribuyen poderosamente a la violencia que vemos en nuestra cultura política».

Se pregunta si «podemos recordar por favor que es posible no estar de acuerdo con las ideas de un político sin demonizarlo ni deshumanizarlo». Y recuerda que «Jesús nos encomendó amar a nuestros enemigos, y eso incluye a nuestros oponentes políticos».