Muere Emma Bonino, la amiga de Francisco a la que regaló flores pese a sus discrepancias - Alfa y Omega

Muere Emma Bonino, la amiga de Francisco a la que regaló flores pese a sus discrepancias

El Papa argentino recibió en el Vaticano varias veces a esta exministra italiana, le preguntaba por su salud y la visitó en su casa con bombones tras un alta hospitalaria

Rodrigo Moreno Quicios
Emma Bonino en su casa con el Papa Francisco en noviembre de 2024. Foto cedida por Emma Bonino.

Emma Bonino, una figura histórica de la política italiana, ha muerto este viernes de septiembre en Roma a los 78 años. Fue ministra de Asuntos Exteriores, comisaria europea de Pesca una de las grandes impulsoras de la creación de la Corte Penal Internacional de La Haya. También era una beligerante feminista y se volcó contra la mutilación genital femenina, pero también fue una de las caras visibles de la legalización del aborto en Italia, motivo por el que siempre mantuvo cordiales aunque sustanciales discrepancias con el Papa Francisco, con quien desarrolló una amistad a pesar de todo.

En contacto con su enfermedad

De acuerdo con las interacciones que hizo públicas la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Pontífice argentino la llamó en mayo de 2015 para interesarse por su salud tras conocer que la política italiana había sido diagnosticada de un cáncer. Aquel mismo año se vieron en persona durante la audiencia general típica de los miércoles.

Emma Bonino fue una histórica política italiana. Foto: Europa Press

Ya al año siguiente, en noviembre de 2016, tuvieron una audiencia privada para abordar los flujos migratorios en Europa y la acogida de refugiados. Pero la interacción más importante entre los dos sucedió en noviembre de 2024, cuando Francisco se desplazó en persona al domicilio de la exministra después de que esta recibiera el alta hospitalaria tras una crisis cardiorrespiratoria.

«La amistad no espera a las ideas»

Sobre esta llamativa amistad se ha pronunciado precisamente Antonio Spadaro —director de la Civiltà Cattolica y también cercano a Francisco— a través de su cuenta en X, el antiguo Twitter. Según narra el jesuita, el 5 de noviembre de 2024, el Papa volvía de un acto en la Universidad Gregoriana cuando «se desvió por una calle del centro» en su Fiat 500 para visitar a la política. Ella acababa de ser da alta «tras semanas difíciles» y, muy informado sobre el cáncer de pulmón que sufría desde 2015, el Pontífice «llevaba consigo un ramo de rosas y una caja de bombones». Al verla, le dijo «Cerea», que es un saludo del Piamonte, de donde provenían tanto Bonino como los abuelos de Francisco.

Sapadaro reconoce en su tuit que «sobre el aborto y la eutanasia, sus posiciones seguían siendo opuestas, y ninguno de los dos fingió jamás lo contrario». No obstante, ambos «hablaban de cárceles, de migrantes y de quienes no tienen voz». Francisco llegó a definirla como «un ejemplo de libertad y resistencia» y ella afirmó que le tenía cariño.

Según el director de la Civilità Cattolica, «vivimos un tiempo en el que al adversario se le reduce a enemigo que hay que eliminar». Recuerda que «quien piensa de manera diferente sigue siendo una persona a la que se puede visitar, llevando unos bombones» y concluye que «la amistad no espera a que las ideas y los valores coincidan».