Los obispos latinoamericanos responden a la ONU: «El aborto no cura nada. Arrebata vidas» - Alfa y Omega

Los obispos latinoamericanos responden a la ONU: «El aborto no cura nada. Arrebata vidas»

La Iglesia en América Latina planta cara a la campaña internacional que está aprovechando la crisis de salud pública desatada en el continente por el virus zika para pedir que se liberalice el acceso al aborto…

Redacción

La Iglesia en América Latina planta cara a la campaña internacional que está aprovechando la crisis de salud pública desatada en el continente por el virus zika para pedir que se liberalice el acceso al aborto. Lo que hace falta es erradicar el virus, apuntan los obispos

Los obispos de Brasil hicieron público el viernes un comunicado en el que afirmaban que el zika «no es en absoluto justificación para promover el aborto». No es moralmente aceptable promover el aborto en casos de microcefalia, «como desgraciadamente algunos grupos están proponiendo al Tribunal Supremo Federal, en una falta total de respeto al don de la vida». En vez de en esto –continuaban los obispos– los esfuerzos deberían centrarse en erradicar el virus.

También el cardenal hondureño Óscar Rodríguez Maradiaga, coordinador del consejo de 9 cardenales que preparan con el Papa la reforma de la curia vaticana, ha rechazado con fuerza que el «aborto terapéutico» sea una respuesta adecuada al problema. «Nunca deberíamos hablar de aborto terapéutico», afirmó el día 3 de febrero en una Misa en Suyap. «El aborto terapéutico no existe. Terapéutico significa que cura, y el aborto no cura nada. Arrebata vidas inocentes».

Preguntas sin responder

La infección por zika produce normalmente síntomas leves, similares a los de una gripe; o incluso puede ser asintomática. Sin embargo, han saltado las alarmas al surgir indicios de que puede estar asociada al síndrome de Gilláin-Barre, que sí es letal; y de que, si se da en embarazadas, puede producir microcefalia en el feto. Sin embargo, se desconoce el mecanismo por el que se produce esta malformación, y en qué momento del embarazo puede el niño ser vulnerable a ella. Con todo, no han faltado voces que pedían a los gobiernos que se despenalice o se liberalice el acceso al aborto en estos países, que normalmente cuentan con leyes que defienden al no nacido.

A las organizaciones abortistas se sumó el viernes la ONU. Zeid Ra’ad al-Hussein, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, pidió que los gobiernos faciliten el acceso a los servicios de anticoncepción y de aborto. «Se deben revisar urgentemente las leyes y políticas que restringen el acceso a estos servicios para asegurar el derecho a la salud para todos», afirmó. Su portavoz Cecile Pouilly preguntó a su vez: «¿Cómo pueden pedir a estas mujeres que no se queden embarazadas, pero no ofrecerles la posibilidad de detener sus embarazos?»

Aunque los promotores del aborto hablan de aborto terapéutico y de asegurar el derecho a la salud, en el caso del brote del zika el aborto solo cumpliría dos funciones: sería eugenésico si pretendiera eliminar a un hijo a quien ya se le ha diagnosticado microcefalia; en el resto de los casos, solo llegaría a eliminar a un feto sano ante la mera posibilidad de que su madre se contagie de zika. En ningún caso el aborto podría prevenir el contagio de la madre o mejorar la evolución de la enfermedad.

LifesiteNews/Alfa y Omega