Los obispos de EE. UU. piden poner fin al cierre de la Administración y una solución definitiva para los dreamers - Alfa y Omega

Los obispos de EE. UU. piden poner fin al cierre de la Administración y una solución definitiva para los dreamers

Tras el ofrecimiento de Trump a los demócratas de extender durante tres años la protección a los inmigrantes indocumentados a cambio de los fondos para construir el muro con México, los obispos del país dicen sentirse «alentados» ante el cambio de postura del presidente pero reclaman «una solución legislativa permanente» para los dreamers y renuevan su oposición a la construcción del muro

José Calderero de Aldecoa
Foto: CNS

Justo cuando se cumple un mes del cierre parcial de la Administración de Estados Unidos por parte de Donald Trump como respuesta a la negativa del Congreso a incluir en los presupuestos los fondos necesarios para financiar el muro con México, los obispos de Estados Unidos han emitido un comunicado en el que piden poner fin al cierre y acabar así con el impago del sueldo a los cerca de 800.000 trabajadores de la administración.

«Los líderes políticos deben unirse para garantizar que se alcance una solución bipartidista que reconozca la lucha económica a la que se enfrenan muchas familias, incluidos los dependientes de los trabajadores federales y los que reciben asistencia de programas críticos de nutrición y vivienda», dicen los prelados.

Pero el comunicado, firmado por el presidente de la Conferencia Episcopal de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), el cardenal Daniel N. DiNardo, y por el presidente del Comité de Migración de la USCCB, monseñor Joe S. Vásquez, es sobre todo un alegato por los dreamers, para los que los prelados piden que se busque una solución definitiva, y no temporal.

De hecho, la declaración de la USCCB llega después de que el presidente Trump ofreciera a los demócratas extender durante tres años la protección a los inmigrantes indocumentados amparados bajo el programa DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia) y TPS (Estatus de Protección Temporal). A cambio, los demócratas debían llegar un acuerdo en el Congreso para aprobar los presupuestos con una partida específica de fondos para construir el muro, que tiene un coste cercano a los 5.700 millones de euros.

«Nos sentimos alentados por la apertura del presidente a brindar alivio legislativo a los titulares del Estatus de Protección Temporal (TPS) y a los beneficiarios actuales de la Acción Diferida para la Llegada de la Infancia (DACA)». Sin embargo, «entendemos que la propuesta» de Donald Trump «solo proporcionaría alivio temporal, dejando a muchos en un estado vulnerable y continuo». Por ello, la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos considera que «una solución legislativa permanente es vital».

En el comunicado, los obispos también cargan contra el proyecto de construcción del muro, «a la que se oponen nuestros hermanos obispos en ambos lados de la frontera de los EE. UU. y México», y que además implicaría «cambios en la ley actual que dificultarían el acceso a la protección de los niños no acompañados y los solicitantes de asilo».

Camino definido hacia la ciudadanía

Antes de concluir, el cardenal Di Nardo y monseñor Vásquez recuerdan que muchos jóvenes DACA y TPS «han vivido partes sustanciales de sus vidas en los Estados Unidos contribuyendo a este país». A pesar de ello, en la actualidad viven con «miedo, incertidumbre y angustia» ante la perspectiva de que se les acabe la protección jurídica de la que gozaban hasta ahora.

«La prórroga temporal no aliviará esos temores ni sofocará esa ansiedad. Es por esta razón que durante mucho tiempo hemos abogado por una reforma migratoria integral que proporcionará soluciones permanentes» y que establece «un camino definido hacia la ciudadanía para que nuestros hermanos y hermanas inmigrantes puedan contribuir plenamente a nuestra sociedad», afirma la USCCB.

El comunicado concluye con el deseo de los obispos de Estados Unidos de trabajar conjuntamente con la Casa Blanca y el Congreso «para promover una legislación que muestre compasión, nos mantenga seguros y proteja a los vulnerables».