Los niños entrevistan al Papa: «¿cómo supiste que querías ser sacerdote?»

«¿Cómo se llamaba tu primera profesora?» «¿A qué te gustaba jugar de niño?» Estas son algunas de las preguntas que cerca de 500 pasajeros de «El tren de los niños» le han podido hacer al Papa

Ricardo Benjumea

«¿Cómo se llamaba tu primera profesora?» «¿A qué te gustaba jugar de niño?» Estas son algunas de las preguntas que cerca de 500 pasajeros de «El tren de los niños» le han podido hacer al Papa

El Papa recibió este sábado en el Vaticano a más 500 pequeños estudiantes de las escuelas de las periferias de Milán y Roma; como parte de la iniciativa «El tren de los niños», organizada por sexto año consecutivo por el Atrio de los Gentiles, en colaboración con la Red de Ferrocarriles de Italia, que trae al Vaticano a cientos de niños procedentes de zonas desfavorecidas hasta el Vaticano para encontrarse con el Papa.El tema elegido para la edición de este año es «Ciudad amiga», que trata sobre cómo los niños sueñan con la reconstrucción de sus barrios.

En un ambiente alegre, el Papa respondió a preguntas de los pequeños. La primera la formuló Ana Greta, quien quiso conocer quién fue la primera maestra que tuvo Francisco en el colegio:

«Mi primera maestra se llamaba Estela. Era muy buena, nos enseñaba a leer y a escribir. La tuve desde primer a tercer grado y la he recordado siempre, incluso después de acabar la escuela. La llamaba por teléfono siendo jovencito y después como sacerdote», respondió el Papa. «Luego como obispo –añadió–, la ayudé durante su enfermedad. Murió con 94 años y yo la acompañé siempre. Ese recuerdo no lo olvido nunca»,

Otro pequeño le preguntó cuáles eran sus juegos preferidos en su infancia. Francisco contestó que solía jugar con los barriletes de papel y caña, que fabricaba él mismo con sus amigos. Y, claro está, el fútbol, un deporte que le encantaba. «En mi barrio organizábamos campeonatos de fútbol con todos los niños y campeonatos de barriletes, para ver quién construía el más lindo y cuál volaba más alto», dijo Francisco, recordando también la época de los carnavales, muy bonitos en aquel tiempo, «porque todos los niños se disfrazaban y salían a cantar, había música y pedían dulces y chocolates a los vecinos».

¿Por qué quisiste ser sacerdote?

Malak, otro niño, le preguntó al Papa cómo descubrió que quería ser sacerdote. «Lo entendí poco a poco, por etapas porque antes de ser sacerdote estudié química y también trabajé 4 años como químico. Y mientras estudiaba al final de mi carrera, trabajé en un laboratorio y me gustó», le respondió Francisco.

«Pero en cierto momento me di cuenta de que no me llenaba tanto, entonces se me ocurrió que quería hacer algo al servicio de los demás; como ser médico, por ejemplo. Y al final un día, el día de la primavera en Argentina, el 21 de septiembre (que es el opuesto al de ustedes, ya que el 21 de septiembre aquí en Europa es el día del otoño), sentí en mi corazón que tenía que ser sacerdote. Fue como un bum, un golpe. Y así, continué trabajando durante algún tiempo, pero esta certeza se mantuvo siempre y luego ingresé al seminario. Fue una cosa repentina, lo sentí de golpe».

Dibujos para el Papa

Durante el encuentro, los niños le regalaron al Papa varios carteles, dibujos y maquetas en los que cuentan cómo serían los barrios en los que les gustaría vivir, proponiendo también algunas opciones que podrían ayudar a mejorar sus vecindarios, haciéndolos más limpios, seguros y con espacios más verdes.

Francisco les agradeció esas obras artísticas hechas «usando sus manos, sus corazones y la inteligencia», lo cual, dijo, «les da un enorme valor humano y profundo».

Ricardo Benjumea