Los jesuitas ponen punto y final a su campaña de pastoral online durante el confinamiento

Mantendrán, sin embargo, la retrasmisión de la Eucaristía mientras no se reanude la Misa presencial en Madrid. Con el cierre de la campaña, la compañía ha empezado a desarrollar ya su plan para el verano

José Calderero de Aldecoa

Cuando la mitad de España ha entrado en la fase 1 de la desescalada, los jesuitas han decidido poner punto y final a su campaña #encasaconDios con la que se coordinaba gran parte de su pastoral online desarrollada durante esta etapa de confinamiento. «Aunque vamos a mantener la retrasmisión de la Eucaristía online mientras no se reanude la Misa presencial en Madrid», asegura Enric Puiggròs, SJ, promotor vocacional de los jesuitas de España.

La iniciativa echó a andar hace casi dos meses. Entonces, «veíamos que era necesario ofrecer apoyo con contenidos de espíritu ignaciano. La gente nos lo pedía, pero teníamos el riesgo de ir cada uno por su lado y duplicar iniciáticas». Así, «decidimos coordinarnos para generar un contenido de mayor calidad y para evitar colaborar con esa inflación de ruido tecnológico que en ese momento estábamos experimentando», explica Puiggròs.

Con el cierre de la campaña, el promotor vocacional hace un «balance positivo» de la misma y «no solo por los muchos mensajes de agradecimiento que nos han llegado, sino también porque creo que todos nos hemos dado cuenta de que se ha abierto un nuevo momento, una manera nueva de vivir que se traduce en abrirnos a la colaboración y al cuidado de los unos con los otros».

No es el único aprendizaje durante el confinamiento. Puiggròs también subraya «la llamada a ir a lo esencial, algo que ha quedado patente con la pandemia. Todos hemos podido constatar la cantidad de cosas innecesarias que tenemos y en las que nos implicamos». Asimismo, ha quedado en evidencia «la importancia de estar en sintonía con la casa común» y que «la gestión del tiempo es una emergencia antropológica cada vez más importante. La gente se hizo todo tipo de planes de lectura, de deporte y ocio y, al final, muchos no han hecho nada de lo que se propusieron».

Por todo ello, el sacerdote jesuita expresa su «agradecimiento, en primer lugar, a Dios. Siempre es bonito ver cómo se hace presente de tan diversas maneras». Y, «en segundo lugar, a los compañeros y colaboradores», porque «todos nos hemos visto obligados a salir de nuestro propio mundo e intentar entender a la otra persona y ofrecer lo mejor de cada uno».

Pensando en el verano

Tras el cierre de la campaña, la Compañía de Jesús ha comenzado a preparar ya el periodo estival. «Estamos empezando a dedicar nuestra energía a desarrollar una posible propuesta de verano», asegura Puiggròs a Alfa y Omega.

Entre las primeras intuiciones que surgen entre los jesuitas se encuentra la de «organizar actividades para personas de todas las edades, muchas de ellas encaminadas a ayudar a la gente que peor lo ha pasado durante la pandemia».

Por otro lado, «al no poder realizar grandes viajes, la idea es ofrecer actividades en el ámbito local, cumpliendo escrupulosamente todas las medidas sanitarias y que además de la ayuda material también tenga un componente de ayuda espiritual», concluye el jesuita.