«Los CIE solo buscan apaciguar a la opinión pública, jaleada por la extrema derecha» - Alfa y Omega

«Los CIE solo buscan apaciguar a la opinión pública, jaleada por la extrema derecha»

El Servicio Jesuita a Migrantes denuncia en su Informe 2018 que más de dos terceras partes de los personas en los Centros de Internamiento de Inmigrantes (CIE) proceden de Marruecos y Argelia

Ricardo Benjumea

El Servicio Jesuita a Migrantes denuncia en su Informe 2018 que más de dos terceras partes de los personas en los Centros de Internamiento de Inmigrantes (CIE) proceden de Marruecos y Argelia

Más de dos tercios de las personas internadas durante el pasado año en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) procedían de Marruecos y de Argelia, según denuncia el Servicio Jesuita a Migrantes-España (SJM-E) en su último informe anual sobre estos CIE, que lleva por título Discriminación de Origen, presentado este jueves en la Oficina del Defensor del Pueblo.

La parte positiva de la noticia, la única alegría que permite este último informe, es que ha descendido el número de personas internadas a pesar a la certeza de que no van a poder ser devueltas a sus países, debido a la falta de acuerdos con sus gobiernos (habitualmente subsaharianos) o a la imposibilidad de identificar adecuadamente a estas personas. Esa denuncia centró el informe del SJM el pasado año, titulado Sufrimiento Inútil.

Este año las críticas se centran en la «discriminación de origen» a personas de origen marroquí o argelino. Se sustentan no solo en los datos de internos. El jesuita Josep Buades, autor del informe, destacó que mientras personas de otras nacionalidades son conducidas a recursos humanitarios, estas opciones quedan sistemáticamente excluidas para los ciudadanos de estos países del norte de África, casi siempre sin otro destino posible que un CIE para su deportación, incluso cuando solicitan acogerse a asilo.

Menores en los CIE

Según el SJM, a partir de datos oficiales, en 2018 fueron internadas en CIE un total de 7.855, lo que supone un descenso del 11 % frente al año anterior.

Entre esas personas, Interior reconoció la presencia 89 menores, debido a los procedimientos inadecuados de identificación.

Pese a reconocer pequeños avances, un año más el informe insista en la precariedad de la atención sanitaria y jurídica a los internos, junto a otras vulneraciones de derechos, como la atención inadecuada a posibles solicitantes de asilo.

Josep Buades, segundo por la derecha, durante la presentación

Los medios, culpables del alarmismo

Más allá de esta denuncia, el SJM sostiene que el internamiento en estos centros se utilizó como parte de la «gestión y control» de fronteras. Buscan sobre todo lanzar un mensaje de mano dura, a juicio de Buades. Los CIE existen hoy solo «para apaciguar a la opinión pública», dijo. «Los medios son muy culpables por jalear los mensajes de la extrema derecha, que insiste el mensaje: “peligro, peligro, expulsión, expulsión”», añadió.

Otro de los objetivos de los CIE, a su juicio, es disuadir a potenciales migrantes, cosa que tampoco logran, puesto que son «más poderosas» las razones que mueven a estas personas a abandonar sus orígenes, huyendo de la violencia o de la imposibilidad de proporcionar una vida digna a sus familias.

Ricardo Benjumea