Las vacaciones del Papa - Alfa y Omega

El ritmo de trabajo del Papa en los últimos meses ha sido aterrador para una persona de 81 años… o una de 40. A la sobrecarga de visitas, actividades y viajes ha añadido intervenir personalmente para sacar del fango a la Iglesia de Chile. Desde enero ha escuchado sin prisa a 15 víctimas de abusos sexuales en ese país, ha reunido en Roma a todos los obispos –dimisionarios desde aquel encuentro–, ha escrito dos largas cartas…

Por fortuna, está ya de vacaciones. En julio suspende las audiencias oficiales y la audiencia general, la misa de las siete de la mañana, los viajes… La única excepción será la visita a Bari el 7 de julio para un encuentro con patriarcas orientales.

A diferencia de sus predecesores, no se va a descansar a algún lugar fresco de montaña. Se toma «las vacaciones en casa, como suelo hacer». En el verano de 2014, cuando volvíamos del viaje a Corea del Sur, el Papa nos dijo a los periodistas en el avión que su descanso es sencillo: «Cambio el ritmo, duermo más, leo las cosas que me gustan, escucho música, rezo más. Eso me reposa…».

En aquella época estábamos preocupados pues llevaba un ritmo superior al prudente en una persona de 77 años. Se daba cuenta, y nos comentó que su pontificado –entonces en el segundo año– iba a ser corto: «Sé que esto durará poco tiempo. Dos o tres años, y después… ¡a la casa del Padre!», dijo sonriendo al repetir las últimas palabras de Juan Pablo II.

Lo curioso es que desde entonces no ha estado ningún día enfermo ni ha faltado a ninguna cita. Es más, ahora trabaja a mayor ritmo y con más eficacia.

Aunque descansa, Francisco aprovecha sus vacaciones para preparar los grandes documentos y los principales discursos de los meses siguientes. Este verano, los del Encuentro Mundial de las Familias en Dublín en agosto, la visita a los tres países bálticos en septiembre y, sobre todo, el Sínodo sobre los jóvenes del próximo mes de octubre, que incluirá la canonización de Pablo VI y Óscar Romero.

Bajará también el ritmo de un tuit diario a sus 47 millones de seguidores. Como escribió en uno: «El verano da a muchas personas la oportunidad de descansar. Es también un tiempo favorable para cuidar las relaciones humanas».

Juan Vicente Boo