Las dudas que provocan los nuevos currículos - Alfa y Omega

Las dudas que provocan los nuevos currículos

Nuestro sistema educativo parece inmerso en una carrera por homogeneizar a la baja que, al final, solo agranda la brecha

Alfa y Omega

La semana pasada se dio a conocer el real decreto por el que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y, esta misma, el nuevo currículo de Bachillerato. Entre otras medidas, se quita peso a la memoria y se potencian las emociones; la Historia deja de ser cronológica en la ESO y se limita a la etapa contemporánea en Bachillerato; se flexibilizan los criterios para pasar de curso; se apuesta por el emprendimiento, o se introduce, en la etapa obligatoria, una asignatura de Educación en Valores Cívicos y Éticos, con temas como la «memoria democrática» o el «ecofeminismo». Como hizo notar el filósofo y profesor Diego S. Garrocho en Twitter, en el texto de la ESO aparece la palabra resiliencia 16 veces; autoestima, otras 14, y emoción, con derivadas como emocional o emociones, 113, por las cero de Filosofía.

Hay que ver cómo se aplican estas medidas y qué recorrido real tienen, pero la inclusión de contenidos marcadamente ideológicos y la apuesta por competencias difusas, con un lenguaje rebuscado, no invitan a la esperanza. Como ya denunció Alfa y Omega cuando se planteó la reforma de la selectividad, es dramático que nuestro sistema educativo parezca inmerso en una carrera por homogeneizar a la baja porque, al final, esto solo agranda la brecha entre los niños más vulnerables y aquellos que, por las posibilidades de sus familias, sí seguirán formándose.

No olvidemos, en palabras del Papa Francisco, que «educar es apostar y dar al presente la esperanza» que acaba con «los determinismos y fatalismos con los que el egoísmo de los fuertes, el conformismo de los débiles y la ideología de los utópicos quieren imponerse» como «el único camino posible». Ahí, tal y como recoge la última instrucción de la Congregación para la Educación Católica, las escuelas católicas van a seguir al pie del cañón.

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