La sorprendente catequesis del obispo de Ponce - Alfa y Omega

La sorprendente catequesis del obispo de Ponce

Pablo H. Breijo
Monseñor González Medina durante su homilía. Foto: Pablo H. Breijo

Una de las actividades más importantes de las jornadas mundiales de la juventud son las catequesis. En Bochnia, al este de Cracovia, se alojaron miles de jóvenes durante la semana de la JMJ, entre ellos el grueso de los españoles. El jueves 28 de julio, el encargado de impartir la catequesis en la parroquia de San Estanislao de Kostka fue monseñor Rubén Antonio González Medina, obispo de Ponce (Puerto Rico).

El prelado usó una manera de impartir la catequesis que sorprendió a muchos. Pese a la falta de sueño, nadie se durmió ni despegó la mirada de este centroamericano que estudió Filosofía en el seminario claretiano de Colmenar Viejo, en Madrid.

«Evangelizar, ¿qué significa? Anunciar y proclamar que en Jesucristo muerto y resucitado se ofrece gratis la salvación. ¿Qué significa la palabra “salvación”? La podemos definir desde la cabeza o la podemos definir desde las acciones. Se trata de que salgas: “sal”; de que vayas: “ve”. ¿Qué le pide el Espíritu Santo a esta Iglesia joven? Calle, calle y calle. No “que se calle”, que vaya a la calle a callejear, dice el Papa», explicó monseñor González Medina a los peregrinos.

El obispo pidió a los jóvenes que hicieran preguntas. Una joven quiso saber cómo vivir durante el curso el ambiente de la JMJ. «El que sigue a Jesús es un discípulo. Y discípulo es el que escucha, porque como escucha, aprende y lo que aprende lo practica», explicó el obispo mientras muchos jóvenes lo grababan en vídeo o tomaban notas.

«Entiendes que, como cristiana, estas llamada a ser discípula, entonces te haces misionera. ¿Y qué necesita una misionera? Cabeza, piernas, manos y corazón. Cabeza para pensar, piernas para moverse, brazos para coger y trabajar, pero sobre todo fuego en el corazón», afirmó González Medina mientras gesticulaba. Y finalmente respondió: «No te canses de ser discípula y aprende a descubrir en la historia de cada día la presencia del Señor que actúa en tu vida normal y sencilla, pero actúa con fuerza y potencia. Y sobre todo te transmite la fortaleza de su Espíritu».

Misioneros con móvil

El obispo explicó cómo evangelizar a través de herramientas como Instagram o Snapchat. «El joven de hoy tiene la facilidad para comunicarse rápidamente con un montón de personas y sobre temas que en breves palabras o frases comunican grandes verdades», destacó. «Si logramos que nuestros jóvenes verdaderamente se conviertan en misioneros porque han sido buenos discípulos, a través de las redes vamos a poder llegar a muchas personas a las que de otra manera no podríamos tocar el corazón».

Cada vez son más las diócesis que evangelizan en Internet. «Un muchacho, más que leer, ve. Y entonces tenemos toda esta experiencia comunicativa que se da a través de las fotos, del audio, de pequeños mensajes que van tocando las fibras del corazón. Y desde esta opción misionera podemos construir una sociedad diferente donde la justicia, la libertad y la paz sean realidad», afirmó el prelado.

Después de la catequesis, monseñor González Medina celebró la Eucaristía junto a los obispos de Calahorra y La Calzada-Logroño, Albacete y Alcalá de Henares. En la homilía, abandonó el presbiterio y se acercó a los bancos para hacer preguntas a los jóvenes. Incluso fue al atrio para conversar con aquellos que no tenían sitio dentro del templo. No dejó a nadie indiferente.

Pablo H. Breijo