La REPAM denuncia «intolerancia religiosa y racismo» contra los indígenas por el Sínodo - Alfa y Omega

La REPAM denuncia «intolerancia religiosa y racismo» contra los indígenas por el Sínodo

Este lunes varios individuos robaron las estatuillas de madera de las mujeres indígenas embarazadas que se utilizaron en una ceremonia con el Papa Francisco y las tiraron al Tíber

Redacción
Foto: CNS

Este lunes varios individuos robaron las estatuillas de madera de las mujeres indígenas embarazadas que se utilizaron en una ceremonia con el Papa Francisco y las tiraron al Tíber

La Red Eclesial Panamazónica (REPAM) emitió un comunicado en el que denuncia que en los últimos días «hemos sido víctimas de actos de violencia, que reflejan la intolerancia religiosa, el racismo, actitudes vejatorias, que sobre todo afectan a los pueblos indígenas, y demuestran una negativa para construir nuevos caminos para la renovación de nuestra Iglesia». Una nota que coincide con el robo de unas estatuillas de madera de las mujeres indígenas embarazadas –fueron utilizadas en un acto en el Vaticano por el sínodo en presencia del Papa Francisco– y que luego tiraron al río Tíber, una acción que fue grabada en vídeo por los propios autores  difundida por redes sociales..

Y añade: «Alertamos de que estos actos pueden repetirse o subir el tono, y generar mayores afectaciones. Nuestra presencia e iniciativas han sido en todo momento pacíficas, siempre en actitud orante y pidiendo la acción del espíritu en este proceso sinodal. No vamos a responder a estas actitudes de violencia y en fidelidad evangélica reconocemos y respetamos la diversidad en otras expresiones del encuentro con Cristo».

La nota concluye con la certeza de que «el Evangelio de Cristo es par todos sin excepción» y con la apuesta «por ser Iglesia unida en nuestras diversidades». «Llamamos a todas las personas de buena voluntad a permanecer unidas, a mantenernos en el compromiso y esperanza por la defensa de la vida y la Amazonía».

Por su parte, y sobre el robo de las estatuillas, la Santa Sede respondió por boca del Prefecto del Departamento de Comunicación de la Santa Sede, Paolo Ruffini, que dijo: «Ya hemos repetido varias veces aquí que esas estatuas representaban la vida, la fertilidad, la madre tierra. Me parece que este es un gesto que contradice el espíritu de diálogo que siempre debe animar a todos. No sé qué más añadir al respecto, a parte de que fue un robo y que la actitud se explica con los mismos hechos».

También reaccionó el director editorial del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, Andrea Tornielli, quien dijo que los hechos «constituyen un triste episodio que habla por sí mismo». «Algunas de las reacciones a un gesto violento e intolerante son sorprendentes. «Se ha hecho justicia» ha titulado con entusiasmo un sitio web italiano. En nombre de la tradición y de la doctrina se arrojó con desprecio una efigie de la maternidad y de la sacralidad de la vida. Se trata de un símbolo tradicional para los pueblos indígenas que representa el vínculo con nuestra madre tierra, tal como la define san Francisco de Asís en su Cántico de las Criaturas», señaló.

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