La Iglesia y la política salen al encuentro

En la última semana, Mónica Oltra habló en la Universidad Católica de Valencia sobre feminismo ante el cardenal Cañizares; el cardenal Osoro compartió atril con la ministra de Educación, Isabel Celáa, en un acto de Fe y Alegría, y el cardenal Sebastián dialogarán con la ex vicepresidenta del Gobierno María Teresa Fernández de la Vega sobre las relaciones entre la Iglesia y el Estado

Fran Otero
La vicepresidenta de la Generalitat Valenciana, Mónica Oltra, y el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares. Foto: UCV

En la última semana, Mónica Oltra habló en la Universidad Católica de Valencia sobre feminismo ante el cardenal Cañizares; el cardenal Osoro compartió atril con la ministra de Educación, Isabel Celáa, en un acto de Fe y Alegría, y el cardenal Sebastián dialogará con la ex vicepresidenta del Gobierno María Teresa Fernández de la Vega sobre las relaciones entre la Iglesia y el Estado

Cuando se anunció la presencia de Mónica Oltra en la Universidad Católica de Valencia para hablar sobre feminismo, al rector, José Manuel Pagán, le llegaron una serie de mensajes que cuestionaban la presencia de la vicepresidenta de la Generalitat Valenciana por algunas decisiones que su Gobierno había tomado perjudicando a los alumnos de su universidad. Pero no dio marcha atrás, porque «impedir la participación de Oltra sería renunciar a nuestro carácter de universidad y de católica». Más aún, defendió que por encima de toda división debe primar la cultura del encuentro. El propio Magán contó esto delante de Oltra durante el acto celebrado el pasado jueves, al que se sumó el cardenal Antonio Cañizares.

El cardenal Osoro, durante su intervención. Foto: Entreculturas

Las intervenciones del purpurado y de la vicepresidenta regional pusieron de manifiesto que son muchas las coincidencias a la hora de defender la dignidad de la mujer. Compartieron la denuncia contra la violencia de género y contra cualquier forma de explotación de la mujer, así como la convicción de que son necesarias iniciativas concretas, sociales y legislativas, para que el respeto a la dignidad de la mujer sea una realidad.

Antes de su intervención, Oltra, que pertenece a Compromís, agradeció la «calurosa acogida» que le brindaron en la universidad «ahora y siempre». Luego apuntó los beneficios que generaría a las empresas y a la sociedad en general un mayor liderazgo femenino, que se topa con el famoso techo de cristal. «La perspectiva femenina es más colaborativa que competitiva, resuelve de otro modo los conflictos y, además, genera más beneficios», dijo. En el campo concreto de la economía, el liderazgo femenino sería «el de las personas que cuidan a las personas» y defendió, en este sentido, los roles reproductivos y de cuidado que han tenido siempre las mujeres y en los que no se ha puesto el foco: «No hay sociedad humana que pueda sobrevivir sin la actividad reproductiva y sin cuidarnos. Y eso no se cuantifica en el PIB y debería hacerse de alguna manera. Tenemos que poner en el centro la vida y no los beneficios». Para hablar de todo esto, Mónica Oltra recurrió a una monja del siglo XV, Isabel de Villena, que narró en Vita Christi la vida de Jesús desde la perspectiva de las mujeres que vivieron con él.

Previamente, el cardenal Cañizares había reconocido que el acto no era sino «un homenaje a la mujer» y también «una defensa de sus derechos inalienables». El purpurado citó los sufrimientos y amenazas a las que se enfrentan las mujeres: los malos tratos, las agresiones sexuales, la trata… e hizo un llamamiento a trabajar en varias direcciones –a través de medidas legales, en la educación y a nivel antropológico– y con distintos colectivos –maternidad, separadas, divorciadas, viudas, madres solteras–. «Es urgente trabajar por la igualdad efectiva de todos», concluyó.

La ministra de Educación, Isabel Celáa. Foto: Entreculturas

Osoro y la ministra Celáa

El encuentro no fue el único que se produjo en la última semana entre políticos de diverso signo y representantes de la Iglesia católica. El cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, y la ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celáa, coincidieron en el acto institucional que cerró el Congreso Internacional de Fe y Alegría celebrado en Madrid. La propia ministra confesó ser «admiradora» del trabajo que realiza la institución vinculada a la Compañía de Jesús y reconoció que es necesario el talento de todos para dar respuesta al desafío de la educación, «que es eje de cambio». Por su parte, el arzobispo de Madrid lanzó una propuesta para promover el desarrollo integral de las personas en todos los rincones del mundo, cuyos ingredientes son el desarrollo, la democracia, los derechos humanos, el desarme y también Dios. «Qué fuerza tienen las palabras de quien fue artífice de la paz, reconocido por todas las culturas y por personas que no creen lo mismo que nosotros. El artífice de la paz que murió en la cruz amando a los demás», añadió.

El encuentro entre la Iglesia y la política continúa esta semana con el congreso La Iglesia en la sociedad democrática, organizado por la Fundación Pablo VI en colaboración con la CEE. Este miércoles debaten el cardenal arzobispo emérito de Pamplona, Fernando Sebastián, y la ex vicepresidenta del Gobierno María Teresa Fernández de la Vega sobre las relaciones entre Iglesia y Estado. Este jueves participarán la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor; la ministra de Educación, Isabel Celáa; el presidente del PP, Pablo Casado, o el exministro y exlíder del PSOE Alfredo Pérez Rubalcaba.

F. O.