La Iglesia sigue en manos de Jesucristo

«La Iglesia seguirá siendo luz de fe, esperanza y caridad en tiempos de oscuridad», señala don Juan Manuel de Prada, pues -confía doña Soledad Suárez- «el Espíritu Santo sabrá elegir a la persona adecuada». Una Iglesia samaritana, que continúe con el espíritu reformador de Benedicto XVI, purificada, amada por muchos e incomprendida por otros, y bajo la guía de Jesucristo, es el deseo de numerosas personalidades del mundo político y civil. Éstas son sus respuestas:

Alfa y Omega

«La Iglesia seguirá siendo luz de fe, esperanza y caridad en tiempos de oscuridad», señala don Juan Manuel de Prada, pues -confía doña Soledad Suárez- «el Espíritu Santo sabrá elegir a la persona adecuada». Una Iglesia samaritana, que continúe con el espíritu reformador de Benedicto XVI, purificada, amada por muchos e incomprendida por otros, y bajo la guía de Jesucristo, es el deseo de numerosas personalidades del mundo político y civil. Éstas son sus respuestas:

Cristina Sánchez/José Calderero

Carlos Romero Caramelo, presidente de la Asociación Católica de Propagandistas
El rumbo del Concilio

iglesiasiguemanosjesucristo1A las primeras sensaciones de incredulidad y asombro por la renuncia del Papa, les siguen las de orfandad y de un cierto desasosiego. Sin embargo, la Iglesia, confiada según sus propias palabras al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, seguirá el rumbo seguro marcado hace 50 años por el Concilio Vaticano II y el magisterio pontificio, al que Benedicto XVI ha hecho una grandísima aportación, junto con el Año de la fe, el Atrio de los gentiles, el diálogo ecuménico e interreligioso, las redes sociales y, muy especialmente, la nueva evangelización. Nos espera, pues, una gran tarea en la confianza de que Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos. Y para ayudarle modestamente, si el hasta hoy Sumo Pontífice contaba con mi humilde oración, el próximo ya cuenta con ella.


Raúl Mayoral Benito, director general de la Fundación Universitaria San Pablo – CEU
Valores y virtudes de siempre

iglesiasiguemanosjesucristo2Espero que la Santa Iglesia católica y romana continúe siendo depositaria de un tesoro, en el cual, de siglo en siglo, el creyente encuentra valores y virtudes de siempre; un tesoro vivo que, de pontificado en pontificado, crece y fructifica. Que, con semejante tesoro, la Iglesia persevere en su misión evangélica y prosiga su tarea bienhechora y pacificadora en el mundo. Que, al frente de ella, el Papa continúe, con pensamiento y obra, su intensa labor como apóstol de Cristo y como firme defensor de los derechos del hombre. Y que los católicos cumplamos fielmente el Evangelio y contribuyamos con prudencia, pero con apremio, a la concreción práctica de la doctrina social de la Iglesia sobre las circunstancias de la hora presente.


Sebastián Mora, secretario general de Cáritas Española
Iglesia auténticamente samaritana

iglesiasiguemanosjesucristo3Creo que el nuevo Papa va a tener la misma intrepidez de sus predecesores para avanzar en la presencia de la Iglesia en el mundo, sobre todo a la hora de abordar los grandes retos sociales de nuestro tiempo a través de una nueva evangelización de lo social. Benedicto XVI no ha cesado de proponer, desde un profundo itinerario de purificación de la Iglesia, la conciliación teológica entre fe y razón, y el anuncio de lo más original del Evangelio: caritas, el amor que es la auténtica medida de la fe. Confío en que el aliento del Espíritu ilumine al nuevo Siervo de los siervos de Dios en la tarea de calzarse las sandalias de Pedro y empuñar el timón de una Iglesia del siglo XXI auténticamente samaritana y cada vez más renovada –semper reformanda-, con el vigor necesario para seguir siendo la luz del mundo que anuncia la libertad a los cautivos y la vista a los ciegos, para liberar a los oprimidos y para proclamar el año de gracia del Señor.


Soledad Suárez, presidenta de Manos Unidas
El Espíritu Santo está entre nosotros

iglesiasiguemanosjesucristo4Esperamos y confiamos que la Iglesia seguirá cumpliendo con su misión de seguir siendo la Casa Común de todos los católicos. Sabemos que el Espíritu Santo está entre nosotros y que Él sabrá elegir a la persona adecuada, que continúe con la inmensa tarea que tan admirablemente ha desarrollado Benedicto XVI. A él, a Joseph Ratzinger, le deseamos que, desde su descanso, siga enriqueciendo a la Iglesia con su sabiduría. Desde Manos Unidas, testigos de la universalidad de la Iglesia, rogamos para que el Paráclito ilumine al Colegio cardenalicio, de manera que el nuevo Pontífice continúe con la ingente labor a favor de los más necesitados.


Javier Menéndez Ros, director de Ayuda a la Iglesia Necesitada – España
La Iglesia, cercana a la Humanidad que sufre

iglesiasiguemanosjesucristo5Espero que la Iglesia sea, cada vez más, una institución cercana a la Humanidad que sufre por diferentes motivos: hambre, injusticias, guerras, falta de libertades…, y que siga ejerciendo ese papel de mediadora, de hacedora de paz, de defensora de los derechos y de las obligaciones del hombre. Espero que la Iglesia siga impulsando, aún con más brío, el difícil diálogo y entendimiento entre diferentes religiones, así como el acercamiento entre fe y cultura, que tanto ha cuidado el Papa Benedicto XVI. Ojalá que no olvide la defensa y la denuncia activa de las violaciones a la libertad religiosa y su apoyo a todos los perseguidos por su fe. Espero que la Iglesia ayude al hombre del siglo XXI a mirar más allá de los avances tecnológicos, más allá de los apegos a lo material, al poder y al placer egoísta, y que le brinde caminos hacia la eternidad.


Juan Velarde Fuertes, economista, Consejero del Tribunal de Cuentas, académico
Ratzinger-Benedicto XVI

iglesiasiguemanosjesucristo6Tuve una primera noticia del Papa actual cuando solamente era el teólogo Ratzinger, a través de otro teólogo importante, Olegario González de Cardedal. Procedía de noticias de Munich, donde, en un magnífico centro español, un amplio conjunto de intelectuales -y de artistas también- se empapaban de las enseñanzas del espléndido mundo intelectual alemán. Me llegó así la noticia de una amistad entre dos teólogos, a pesar de una polémica inicial, lo que muestra, de modo claro, el amplio espíritu del entonces profesor Ratzinger. Amistad que continuó hasta ahora mismo, y que maravilló al economista francés Malinvaud cuando se celebró una reunión en la Academia Pontificia de Ciencias Sociales. Ratzinger, elevado al papado, tuvo, como buen intelectual, una rara percepción ante los problemas económicos. Aparte de su encíclica social Caritas in veritate, para mí lo mostró en su alocución a un conjunto de empresarios italianos. Lo que contenía aquel mensaje era de una perfección absoluta.


Andrés Ollero, catedrático de Filosofía del Derecho
Confianza y responsabilidad

iglesiasiguemanosjesucristo7Se trata de una inesperada circunstancia que genera en el creyente una doble reacción. Confianza, en primer lugar, porque siempre estaremos en las buenas manos del Espíritu Santo. Responsabilidad también, sin duda, porque Dios -que puede resolver los problemas sin mayores ayudas- tiene la arraigada costumbre de hacerlo siempre contando con nosotros; con el sentido sobrenatural y la madurez humana de los principales protagonistas, y con la oración de los que nos vemos libres de carga tan relevante. El resultado es, pues, positivo, porque tener motivos para rezar acaba siendo siempre una buena noticia. Por otra parte, en lo que a Papas se refiere, la verdad es que los de nuestra generación no tenemos motivos de queja en cuanto al resultado. Todos han sido figuras singulares.


Ignacio Camuñas, presidente del Foro de la Sociedad Civil
Nada ni nadie nos debe infundir temor

iglesiasiguemanosjesucristo8Espero y deseo que la Iglesia exprese con su palabra y su ejemplo un mensaje de serena seguridad, que debe difundir al mundo entero, y que no puede ser otro que proclamar que Jesús vive y es el Señor, nuestro Salvador, y que nuestra salvación ya se ha realizado en la Cruz gracias a la sangre derramada, habiendo dejado de ser esclavos del pecado para vivir en la condición de hijos de Dios. La Iglesia debe seguir siendo fiel a su razón de ser, que no es otra que proclamar el mensaje de salvación que Jesús nos dejó. El Espíritu Santo la sostiene y la ilumina, y eso debe proporcionar la garantía de que, a pesar de los retos de la hora presente, que son ciertamente graves, nada ni nadie nos debe infundir temor.


Claro J. Fernández Carnicero, vocal del Consejo General del Poder Judicial
Testimonio de encuentro y unidad

iglesiasiguemanosjesucristo9He vivido la renuncia de Benedicto XVI con la paz que nace de la fe. Con igual confianza en Dios, espero al nuevo Papa, sin cábalas ni estereotipos preconcebidos. Porque lo que más importa, ahora y siempre, es la promesa de Cristo de estar con nosotros todos los días, hasta el final de este mundo. En esta espera, lo que deseo es que el pastor que salga de la Capilla Sixtina confirme la misión universal de la Iglesia, reforzando su unidad; superando divisiones internas y el escándalo mayor de la separación de los cristianos en diversas confesiones. No podemos seguir anteponiendo el accidentalismo de la Historia a la unión con Cristo en el amor que, si es sincera, debe llevarnos a ser todos uno, como Él pidió al Padre. Sin temores escatológicos, ya es hora de que la Iglesia y todos los cristianos demos un testimonio definitivo de encuentro y de unidad.


Teófilo González Vila, catedrático de Filosofía
Nos toca acabar con las estructuras antievangélicas

iglesiasiguemanosjesucristo10De la Iglesia espero la plena entrega a la siempre nueva evangelización, anuncio y garantía de que hemos sido salvados por Dios en Cristo. Espero luz que rasgue el denso nubarrón de la asfixiante mentira de este mundo, e ilumine el sentido de la existencia, del dolor y del gozo de cada persona, de la Humanidad, de la Historia. Espero intrepidez en la afirmación de la verdad, la defensa de la libertad y la exigencia de la justicia. La Iglesia es un misterio de encarnación y sería herético el escándalo por su corporeidad. Otra cosa son las carnales excrecencias de entorpecedoras curiales ortopedias que resistan el soplo del Espíritu, empañen el testimonio, no dejen fluir la savia del amor. Acabar con esas antievangélicas estructuras nos toca a todos en la valiente línea seguida por Benedicto XVI, bajo la guía de su sucesor.


Fernando Giménez Barriocanal, presidente y Consejero Delegado de la Cadena COPE
Que no se pierda el impulso reformador

iglesiasiguemanosjesucristo11Por un lado, espero que no se pierda el impulso reformador de Benedicto XVI, para que la Iglesia sea siempre y cada vez más fiel a su Origen. Y, por otra parte, que se profundice su invitación a la nueva evangelización, especialmente en las grandes urbes del Occidente secularizado. Como seglar, espero que la dimensión carismática sea adecuadamente reconocida en la Iglesia, que se plantee un diálogo sin complejos con la cultura secularizada y que se encuentren nuevas formas de comunicar la fe en esta época de las redes digitales. Por mi vocación particular de economista, deseo también una nueva floración de obras alimentadas por la doctrina social de la Iglesia, que realicen una aportación significativa al bien común y que sean ocasión para que mucha gente se interrogue sobre el origen de esa novedad.


Cristina López-Schlichting, periodista
El nuevo mundo

iglesiasiguemanosjesucristo12Juan Pablo II fue el Papa que nos recuperó de la vergüenza social y de la confusión que sentíamos. Él nos dijo: No tengáis miedo de ser lo que sois, miradme a mí. Por eso, tuvo una vida heroica. Después, Benedicto XVI ha encarnado el diálogo entre fe y razón, entre la Iglesia y la modernidad. Por eso ha sido humilde e inteligente, como todos los sabios. Seguiremos aprendiendo muchos años de las jugosas enseñanzas que nos deja su magisterio. En mi humilde opinión, ahora, sanado el corpus eclesial y tendido el puente con el mundo, llega el siglo de la nueva evangelización. No hay tiempo que perder. Como los monjes en la Edad Media, los cristianos debemos aprestarnos a construir una nueva civilización que conquiste los corazones de los hombres. El nuevo Papa deberá encabezar esta gigantesca tarea.


Juan Manuel de Prada, escritor
Luz de fe, esperanza y caridad

iglesiasiguemanosjesucristo13Espero que la Iglesia sea luz de fe, de esperanza y de caridad en tiempos de oscuridad y confusión, sobre todo para los pobres y los sencillos. Del sucesor del Papa Benedicto XVI espero que confirme en la fe a los fieles e impulse la evangelización. Espero que sea el gobernante que la Iglesia necesite y que prosiga las tareas iniciadas por su predecesor: purificación y comunión interna de la Iglesia, rigor doctrinal, recuperación de la liturgia, centralidad de la Eucaristía. Espero que se promuevan las vocaciones sacerdotales, que se cuiden los seminarios, que las Órdenes y Congregaciones religiosas recobren su esplendor. Espero que las escuelas y universidades católicas impulsen el pensamiento católico y la acción de seglares formados que sean fermento de conversiones. Y espero católicos más interesados en el Catecismo que en twitter.


Ignacio Sánchez Cámara, consejero de Educación de la Embajada de España en Italia
Renovación y purificación

iglesiasiguemanosjesucristo14La renuncia de Benedicto XVI ha sido un ejemplo de coherencia, responsabilidad y humildad. Lo insólito de la decisión y la sorpresa pueden provocar alarma e inquietud, mas no deben hacerlo, pues es Dios quien actúa a través del hombre. La clave se encuentra, quizá, en el propio texto de la renuncia papal: «Un mundo sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la Iglesia». Cabría esperar de ella, al menos, estas cinco cosas: predicar el Evangelio a la altura de un tiempo que cambia rápidamente; solución para esas cuestiones decisivas; continuación del legado doctrinal de Benedicto XVI; renovación y purificación de la vida de la Iglesia; y mostrar a los hombres la presencia infinita de Dios, como eterno e inmenso amor, en el mundo.


Benigno Blanco, presidente del Foro Español de la Familia
Mientras la Historia continúa…

iglesiasiguemanosjesucristo15Tras la renuncia de Benedicto XVI, la Iglesia seguirá su curso en la historia humana entre la incomprensión de algunos y el amor y lealtad de muchos, y bajo la guía paternal del Espíritu Santo; es decir, como siempre, como tras la muerte de Pedro y Pablo y como tras la caída del Imperio romano y como tras Lutero y tras el comunismo y tras el fallecimiento de Juan Pablo II y tras… Como estoy totalmente seguro de la rectitud de intención de Benedicto XVI, y de la prudencia sobrenatural de sus decisiones, su renuncia será un paso más en la construcción de esta maravillosa historia de Dios entre los hombres que llamamos Iglesia; una historia en la que los personajes entramos, hacemos nuestro papel y salimos…, mientras la Historia continúa, como dijo Frodo Bolsón.


Joaquín Martín Abad, vicario para la Vida Consagrada en la archidiócesis de Madrid
Total comunión eclesial, bajo el sucesor de Pedro

iglesiasiguemanosjesucristo16Espero la plena comunión con el nuevo Papa, pues quien está sólo con un Papa y no igualmente con cada uno, está solo, sólo consigo mismo; por eso pido al Señor por la total comunión eclesial de los católicos bajo el sucesor de Pedro y la continuación de las relaciones ecuménicas e interreligiosas. La renovación espiritual de cuantos en la Iglesia han sido llamados con una vocación de especial consagración que posibilite nuevas vocaciones al sacerdocio, a la vida consagrada y a la dedicación misionera, y un compromiso de los laicos más decidido, alimentado en la familia. La fortaleza para quienes están siendo perseguidos por la fe. Y que el diálogo entre fe y razón, que los Papas han promovido desde el Concilio, alcance a quienes no conocen, o no aman, o no siguen a Jesucristo.


Jesús Higueras, párroco de Santa María de Caná, en Madrid
Como si del mismo Cristo se tratase

iglesiasiguemanosjesucristo17No tengo la más mínima duda que el Señor seguirá cuidando a su Iglesia, como lo ha hecho desde el comienzo de la misma; por lo tanto, nada y todo cambiará. Cada sucesor de san Pedro en la sede de Roma es un regalo de Dios para la Humanidad y para todos los creyentes. Por tanto, le acogeremos con el mismo cariño y fidelidad con que lo hicimos con sus antecesores. No hay que poner condiciones a aquel que vendrá a servirnos en el nombre del Señor. Todo lo contrario. Desde ahora le queremos y le encomendamos tal y como es, porque así lo quiere también el Señor. Espero de todo corazón que todos los cristianos le amemos y obedezcamos como si del mismo Cristo se tratase.


Carmelitas descalzas, monasterio de la Encarnación, en Ávila
¡Lo esperamos todo!

iglesiasiguemanosjesucristo18Nos preguntan qué esperamos de la Iglesia tras la renuncia del Papa Benedicto XVI… Y el corazón se nos ensancha solamente con oír pronunciar este nombre sagrado: Iglesia. ¿Qué esperamos? ¡Lo esperamos todo! Después de la santa muerte de Juan Pablo II, por nombrar al Papa más reciente, todos pudimos experimentar un nuevo Pentecostés, una efusión, casi nos atreveríamos a decir que extraordinariamente sensible, del Espíritu Santo. La experiencia de Iglesia fue tal, que pasamos del dolor a la confianza; y de la confianza, al júbilo, a poder palpar, en lo más íntimo del alma, que la Santa Iglesia no sólo está en buenas manos, sino en las mejores, en unas manos llagadas que nos están recordando que lo están para que anidemos en ellas como miembros de su Cuerpo.

Ahora, los sentimientos se vuelven a entrecruzar. Nos cuesta mucho desprendernos del Santo Padre, la sensación de orfandad es muy grande, y, sin quererlo, su recuerdo nos envuelve en la nostalgia. Pero estamos seguras de que el Señor, que nos ha regalado con este Papa Magno, que ha sido capaz de ungir a su Iglesia con su sabiduría y humildad, y que nos ha dejado dándonos la mejor de sus catequesis, nos dará otro también según su Corazón, por intercesión de la Virgen Santísima; y ya lo queremos. Que ella nos conceda contribuir con nuestra oración y sacrificio.


Carmelitas descalzas, monasterio del Cerro de los Ángeles, en Getafe
La Iglesia se queda en manos de Jesucristo

iglesiasiguemanosjesucristo19Como ha dicho Benedicto XVI, la Iglesia se queda en manos de su Pastor, Jesucristo, y en manos de la Virgen, que siempre ha estado junto a la Iglesia en los momentos cruciales de la Historia. Con la renuncia de Benedicto XVI y la elección del nuevo Papa, justo en este Año de la fe, parece que el Señor nos pide que acrecentemos bien la nuestra. A partir de ahora, esperamos que se tome conciencia de que estamos en manos de Dios, y de que su Providencia está por encima de las miras humanas, que nos llevan a vivir este momento como un gran sofocón, con pena, o diciendo: ¡Qué horror, cómo ha podido renunciar!

Todo viene cargado de bendiciones cuando las cosas se hacen a la luz del Señor, así que seguro que el fruto de esta situación será de humildad y de beneficio para la Iglesia. Lo que nos impresionaría es que no lo tomásemos como algo venido de Dios. Vivimos un tiempo fuerte para la Iglesia, por eso todos, pero sobre todo las almas entregadas a Dios, estamos llamados a vivir sabiendo que Dios está por encima de todo, llevando la Historia, sacando adelante a la Iglesia, fiándonos completamente de Él. Nosotras ya le hemos escrito una carta a Benedicto XVI diciendo que apoyamos su decisión, y que puede contar con nosotras, porque, ahora él, como hacemos las carmelitas, vivirá en el corazón de la Iglesia, apoyándola y entregándose a ella en la oración y en el sacrificio.