La Acción Católica quiere reinventar la parroquia

«Cuando, en la parroquia, lo primero es la organización, en lugar de la misión, tenemos un problema», afirma el coordinador mundial de la AC

Ricardo Benjumea
Miembros de Acción Católica General promocionan el encuentro de Santiago de Compostela. Foto: Acción Católica

«Cuando, en la parroquia, lo primero es la organización, en lugar de la misión, tenemos un problema», afirma el coordinador mundial de la AC

Será mucho más que una Asamblea General. El Encuentro de Laicos de Parroquia que celebra la Acción Católica General (ACG) del 3 al 6 de agosto en Santiago de Compostela supone «una parada muy interesante» para el apostolado seglar a nivel mundial, que «muchos países van a tomar como referente». Esta es la opinión del argentino Emilio Inzaurraga, coordinador del secretariado del Foro Internacional de Acción Católica (FIAC), quien a punto de concluir en octubre su segundo mandato y dejar paso a otra persona en el cargo, apoyará con su presencia «el camino que está haciendo la AC española para lograr un laicado maduro en su fe y comprometido en su ambiente cotidiano de vida».

Para Inzaurraga, tiene un gran valor simbólico que el encuentro vaya precedido de una peregrinación a Santiago, que arranca este 27 de julio y cuenta con más de 1.200 inscritos. «Cuando uno inicia una peregrinación, tiene que ir liviano, llevar solo lo esencial», explica. «En la historia de la Iglesia y de la Acción Católica, nos hemos cargado con muchas cosas que no eran esenciales, sino coyunturales. Y no digo que fueran malas, pero debemos dejar de lado todo aquello que no facilite que vivamos como discípulos misioneros en las parroquias».

«Cuando, en la parroquia, lo primero es la organización, en lugar de la misión, tenemos un problema», añade. Esto es, por ejemplo, lo que ocurre cuando una persona acude a informarse sobre cómo recibir un sacramento y «lo primero que le decimos son las condiciones que debe cumplir, qué formulario hay que rellenar, qué horario tiene la secretaría parroquial…, en lugar de simplemente alegrarnos de que esa persona esté dispuesta a recibir un sacramento».

Creatividad en la misión

Unas 900 personas debatirán en Santiago sobre el acompañamiento y la formación a los laicos para que asuman un mayor protagonismo en las parroquias, no solo en lo que respecta al funcionamiento interno de las comunidades, sino sobre todo de cara a la misión evangelizadora hacia el exterior. Participarán 21 obispos, entre ellos los cardenales Blázquez, Osoro y Cañizares, y el arzobispo argentino Jorge Eduardo Lozano.

Antes de que Francisco le pusiera al frente de la archidiócesis de San Juan de Cuyo, Lozano acompañó como auxiliar a Bergoglio en Buenos Aires y fue testigo de cómo el ahora Papa «animaba a multiplicar la presencia física de la parroquia, generando lugares de encuentro y oración en las casas de las familias, en los garajes, en las plazas, en las calles… Era su manera de mostrar la Iglesia en salida», cuenta.

Es la misma actitud que impulsa ahora el Pontífice en toda la Iglesia. «Son tiempos de ponerle creatividad en la búsqueda de alternativas y audacia en la evangelización», asegura monseñor Lozano. En esto es esencial el papel de las parroquias, llamadas a «estar abiertas para recibir y a salir al encuentro de los demás», como «comunidades que buscan estar cerca de los hogares y de la vida de la gente».

La Acción Católica es una pieza clave en este engranaje, aunque eso sí –advierte el arzobispo de San Juan de Cuyo– «la formación y el acompañamiento a los laicos no deben derivar en largos cursos que prolonguen innecesariamente la permanencia en los salones de la parroquia. Francisco nos dice en la Evangelii gaudium que “si uno de verdad ha hecho una experiencia del amor de Dios que lo salva, no necesita mucho tiempo de preparación para salir a anunciarlo”». Sin olvidar que «una de las dimensiones más importantes de la vocación laical es participar de la vida social, política, económica o cultural».

Para impulsar ese apostolado, Emilio Inzaurraga considera muy valiosa la propuesta española de que haya un grupo de AC en cada parroquia, de modo análogo a como existe uno de Cáritas. «Naturalmente hay otras realidades que viven la caridad, pero Cáritas es de alguna forma el referente. Aquí podría suceder lo mismo: que existiera un grupo de laicos apasionados por Jesús que vivieran su corresponsabilidad en la parroquia a través de la AC. Esta es la propuesta, pero no podemos tomar la decisión nosotros. Hace falta el compromiso de los obispos y de los párrocos», concluye el coordinador mundial de la AC.

Ricardo Benjumea


Los retos del encuentro

El arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, dará la bienvenida el 2 de agosto a los 900 participantes inscritos en la III Asamblea de la Acción Católica General. Los trabajos arrancarán el día siguiente, en la parroquia de San Fernando, y se extenderán hasta el día 6, con la Misa de clausura presidida por el cardenal Blázquez, presidente de la CEE, y concelebrada por el vicepresidente, el cardenal Cañizares. A través de diversos talleres, paneles y mesas redondas se profundizará en los siguientes objetivos:

  • Cómo construir parroquias con actitud de salida.
  • Retos y actitudes para la renovación misionera.
  • Laicos para parroquias en salida.
  • Ámbitos de presencia del laicado para la santificación del mundo.
  • Objetivos y líneas de acción de la AC.
  • Caminando juntos.