«Isabel dedicó todo su vida a los pobres»

El arzobispo de Puerto Príncipe aseguró que Haití necesita «más gente» como Isabel Solá, y consideró que su muerte es una pérdida tanto para su familia como para la comunidad haitiana en general

Alfa y Omega

El arzobispo de Puerto Príncipe aseguró que Haití necesita «más gente» como Isabel Solá, y consideró que su muerte es una pérdida tanto para su familia como para la comunidad haitiana en general

Los funerales de la monja española Isabel Solá Matas, asesinada en Haití la semana pasada, se celebraron este jueves en la capital del país caribeño con la asistencia de centenares de personas, entre las que se encontraban los hermanos de la víctima, funcionarios y dignatarios eclesiásticos.

Los actos funerarios los encabezó monseñor Guy Poulard, arzobispo de Puerto Príncipe, quien recordó la entrega de la religiosa a la causa de los más desfavorecidos en el país.

«Isabel dedicó toda su vida a los pobres, no solo en Haití y en otros partes del mundo. Desde hace ocho años ella hizo todo lo posible para mejorar la vida de los más vulnerables en esta nación», afirmó el prelado.

Poulard aseguró que Haití necesita «más gente» como Isabel Solá, y consideró que su muerte es una pérdida tanto para su familia como para la comunidad haitiana en general.

En la ceremonia se escucharon voces que condenaron la inseguridad en Haití, así como de quienes pedían a Dios que no permitiera que los esfuerzos de la monja asesinada fueran en vano.

Sor Isabel Solá, natural de Barcelona y perteneciente a la Congregación Jesús y María, fue asesinada a tiros el viernes pasado por desconocidos en un aparente asalto, según informes de la Policía Haitiana, que aún no tiene pistas de los asesinos.

La religiosa se instaló en Haití en 2008 tras haber permanecido 18 años en Guinea Ecuatorial, donde se centró en labores educativas y de apoyo a las mujeres.

El Papa Francisco lamentó el asesinato durante los actos de canonización de la madre Teresa de Calcuta, el domingo pasado en el Vaticano.

«Recemos de manera particular por la misionera española, sor Isabel, que hace dos días fue asesinada en la capital de Haití», dijo el Santo Padre.

EFE/Alfa y Omega