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Entra en vigor el acuerdo entre la Santa Sede y el Estado de Palestina

El acuerdo aborda los aspectos esenciales de la vida y la actividad de la Iglesia en el Estado de Palestina, reafirmando al mismo tiempo el apoyo a una solución negociada y pacífica de la situación en la región…

Redacción

El acuerdo aborda los aspectos esenciales de la vida y la actividad de la Iglesia en el Estado de Palestina, reafirmando al mismo tiempo el apoyo a una solución negociada y pacífica de la situación en la región

El Vaticano anunció el 2 de enero la entrada en vigor del acuerdo entre la Santa Sede y el Estado de Palestina que propone, entre otros aspectos, una «solución negociada y pacífica del conflicto en la región».

El acuerdo consiste en un preámbulo y 32 artículos en los que se abordan «aspectos esenciales de la vida y de la actividad de la Iglesia en Palestina», tal como se lee en el comunicado vaticano.

El acuerdo fue firmado el pasado 26 de junio y se apoya, como indicó la Santa Sede al anunciarlo entonces, en la solución de dos Estados para el contencioso con Israel.

El contenido del acuerdo, según la Santa Sede, podría ayudar al reconocimiento de una Palestina independiente. El texto da continuidad al Acuerdo de Base que ya firmaron la Santa Sede y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) el 15 de febrero del año 2000 y que fue el resultado de las negociaciones desarrolladas por la Comisión de trabajo bilateral durante los últimos años.

El acuerdo que acaba de entrar en vigor fue firmado en junio por el arzobispo Paul Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados y por el ministros de Asuntos Exteriores de Palestina, Riad al Malki

Las negociaciones entre ambos se reanudaron en 2010 y tuvieron como consecuencia el acuerdo que ahora entra en vigor, y que regula aspectos del funcionamiento de la Iglesia católica en Palestina, como el régimen fiscal de sus propiedades o la exención de servicios personales, como el militar, para su personal.

Además, regula la cuestión de los santos lugares y confirma que el concepto de «santidad» es «fuente de obligaciones para la autoridad civil» con relación a la «autoridad y jurisdicción canónica» de la Iglesia católica.

Alfa y Omega/RV