Enfoque - Alfa y Omega
Custodiar la vida

En un nuevo Viernes de la Misericordia, el Papa se enfundó una bata verde encima de su sotana blanca y entró en la unidad de neonatología del hospital San Juan de Letrán de Roma para visitar a los bebés enfermos y dar consuelo y ánimo a sus padres. Francisco se plantó después en el centro Villa Speranza para enfermos terminales, donde se vivieron momentos de intensa emoción. La intención de unir estas dos visitas –explicó el Vaticano– fue poner de manifiesto la importancia de proteger la vida, desde su concepción hasta su fin natural. El contraste no pudo ser mayor cuando, al día siguiente, se conoció que Bélgica había aplicado por primera vez la eutanasia a un menor.

Diplomacia para la reconciliación

Tras participar a la Asamblea General de las Naciones Unidas, centrada en la crisis de los refugiados, el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, asistirá el 26 de septiembre en Cartagena de Indias a la firma del acuerdo de paz entre el Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC, tras la que presidirá la Misa. La Santa Sede promueve también la reconciliación en Venezuela. El presidente, Nicolás Maduro, hizo pública la pasada semana una carta de Parolin en nombre del Papa sumándose a los esfuerzos de mediación con la oposición.

Europa invertebrada

Los líderes de los 27 –el Reino Unido por primera vez no participó en una cumbre europea– se subieron en un barco por el Danubio para escenificar desde Bratislava su unidad tras el referéndum británico, pero la falta de agua obligó a la embarcación a dar media vuelta. Triste metáfora de un momento en el que faltan ideas, liderazgo, proyecto, ilusión… Los refugiados serán las primeras víctimas de esta profunda crisis de identidad, al constatarse que la UE no está en condiciones de asumir siquiera los compromisos de mínimos que acordó.