Educación de calidad, pero también con valores
Tan importante como formar en el necesario conocimiento técnico es hacerlo en valores morales que nos haga mejores
En los últimos días, los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA 2026), han acaparado titulares y debates. El retroceso constatado debe llevarnos a reflexionar sobre las causas, pero también a enfrentar los desafíos que se derivan de los datos recabados.
Ante esos números, mejorar la calidad de la educación es una necesidad imperiosa. Sin embargo, más allá de formar tecnócratas, la educación católica, una realidad muy presente en nuestro país, también debe reconocer que al necesario conocimiento técnico se debe unir una educación en valores, en el caso de estos colegios, valores cristianos, que hagan del alumnado personas competentes, pero también buenas.
La educación no debería reducirse a una forma de llegar a fin de mes por parte de quien asume esa profesión. Tampoco puede ser un negocio en busca de dividendos. En el espacio educativo, donde se construye la sociedad del mañana, debe primar aquello que ayude a que las personas en el futuro sean más humanas, a que el necesario conocimiento no apague aquello que nos hace mejores.
Una cuestión decisiva es lo que se busca con los conocimientos que cada uno tiene. Cuando la sabiduría es utilizada única y exclusivamente en beneficio propio y deja de lado la mejora comunitaria, algo está fallando. Un modo de entender la realidad que debe cuestionar todavía más a quien profesa la fe cristiana.
Un desafío de la escuela católica es crear comunidades educativas donde la preocupación por lo común, por el otro, especialmente los más vulnerables, supere lo personal. Quienes profesan la religión cristiana, eminentemente comunitaria, nunca pueden ignorar el elemento social en todas las dimensiones de la vida, también en lo referente a la educación.
Tan importante como saber leer o sumar es el uso que cada uno hace de ese conocimiento. Y el modo de usarlo uno lo aprende, o debería hacerlo, en la escuela.