En nuestro 4º aniversario de fundación en Filipinas os presento a mi comunidad. Somos cinco, pero hoy serán ellos quienes desvelen su motor en la misión. De izquierda a derecha:

Teresa Barroso (portuguesa, 37 años de misionera): «Me maravilla que Cristo cuente conmigo para despertar en cada vida su sed de comunión con Dios y los hermanos, caminar juntos en la fe acompañándonos en el seguimiento de Cristo. Él me regala palpar la fuerza del encuentro con Él de cada uno que hace que surja el Reino. Soy testigo del nacimiento de comunidades misioneras, fermento de vida en la Iglesia, y confío que me hará ver todavía mucho más gracias a Su confianza y misericordia».

Darío Marote (39 años de misionero). «Recién ordenado vine a la JMJ Manila 1995 y sentí la llamada del Señor a Asia. He vuelto después de muchos años, con menos fuerzas y más edad, pero Dios es fiel a su promesa. Su amor compasivo a los más pobres como los agentes evangelizadores más preciados me estremece. Me da una alegría enorme verlos transmitir a Dios. Me maravilla ver crecer la semilla en una pequeña comunidad joven».

Manoli Sánchez (22 años de misionera). «La vida misionera me ha regalado muchas experiencias: conocer otras culturas, países, gentes y amigos, pero lo que no cambio por nada es lo que he conocido y experimentado de Dios, su amor de predilección por mi vida y que yo le pueda amar a Él. También comprobar en carne propia que la Iglesia es una gran familia allí donde esté, es una alegría enorme y el regalo que nos deja Jesús con su resurrección».

Ana Palma (25 años de misionera). «En una fundación todo lo tenemos que aprender: la lengua, la cultura, la comida… Esto te hace nacer de nuevo. No importa la edad, solo la experiencia de “ser como niños”. Después de 25 años de vida misionera me experimento de nuevo empezando; esto me hace ponerme delante de Jesús con las manos abiertas y pedirle cada día todo. Su todo en mi pequeñez y ahí me hago más uno con Él. Esta experiencia no la cambio por nada del mundo».

Belén Gómez Valcárcel
Misionera en Filipinas. Servidores del Evangelio de la Misericordia de Dios