El Papa y el Sínodo rezan por la paz en Oriente Próximo y África

Ricardo Benjumea

En el rezo introductorio de la cuarta Congregación del Sínodo de la familia, el Papa pidió este viernes rezar por la paz en Oriente Medio y en el continente africano. Francisco apeló a la comunidad internacional para que aumente sus ayudas a estas regiones y promueva activamente la paz mediante la diplomacia y el respeto al derecho internacional. El Papa recordó las numerosas víctimas inocentes de Siria, Irak, Jerusalén y Cisjordania, sin olvidar a las poblaciones africanas que sufren conflictos.

«Al reanudar, esta mañana,  los trabajos de la Congregación general quisiera invitarlos a dedicar la oración de la Hora Tercia a la intención de la reconciliación y de la paz en Oriente Medio», dijo Francisco.« Estamos dolorosamente afectados y seguimos con preocupación cuanto está sucediendo en Siria, en Irak, en Jerusalén y en Cisjordania, donde asistimos a una escalada de violencia, que afecta a civiles inocentes y sigue alimentando una crisis humanitaria de proporciones enormes. La guerra lleva destrucción y multiplica los sufrimientos de las poblaciones. Las esperanzas y progresos llegan sólo con las opciones de paz. Unámonos, pues, en una intensa y confiada oración al Señor, una oración que quiere ser al mismo tiempo expresión de cercanía a los hermanos Patriarcas y obispos aquí presentes, que provienen de aquella región, a sus sacerdotes y fieles, así como a todos aquellos que la habitan».

«Dirijo asimismo, junto con el Sínodo, un apremiante llamamiento a la comunidad internacional, para que encuentre el modo de ayudar eficazmente a las partes interesadas a ampliar sus propios horizontes, más allá de los intereses inmediatos y a usar los instrumentos del derecho internacional y de la diplomacia para resolver los conflictos en curso».

«Deseo en fin que extendamos nuestra oración también a aquellas zonas del continente africano que están viviendo análogas situaciones de conflicto. Por todos interceda María, Reina de la paz y amorosa Madre de sus hijos».

Ricardo Benjumea