El Papa ofrece un anticipo de su visita a los EE.UU.

«Para mí es muy importante encontrarlos a ustedes, a los ciudadanos de Estados Unidos que tienen su historia, su cultura, sus virtudes, sus alegrías, sus tristezas, sus problemas como toda la gente. Yo estoy…

Ricardo Benjumea
Un momento de la videoconferencia del Papa. Foto: CNS

«Para mí es muy importante encontrarlos a ustedes, a los ciudadanos de Estados Unidos que tienen su historia, su cultura, sus virtudes, sus alegrías, sus tristezas, sus problemas como toda la gente. Yo estoy al servicio de todas las Iglesias y de todos los hombres y mujeres de buena voluntad». Son palabras del Papa a pocos días de su viaje a EE.UU., a donde llegará, procedente de Cuba, el 22 de septiembre. Como aperitivo de su visita, Francisco mantuvo el 31 de agosto un encuentro por videoconferencia con estudiantes de colegios jesuitas de Chicago, fieles de una comunidad católica en la frontera con México y con un grupo de voluntarios que trabajan en las calles de la ciudad de Los Ángeles. En el coloquio, retransmitido el pasado viernes por la cadena de televisión Abc News, Francisco critica implícitamente la cultura fuertemente individualista muy extendida en los EE.UU, y afirma que «todos estamos creados para la amistad social». «Todos tenemos responsabilidad sobre todos», añade. «Arregláte vos y que el otro se arregle solo. Ese no es el plan de Dios».

El Papa escuchó los testimonios y respondió a las preguntas de varias personas, como una joven que ha sufrido acoso escolar. A Rosemary, madre soltera que ha vivido en un refugio para personas sin hogar, le dice: «Sé que no es fácil ser una madre soltera, sé que la gente a veces las puede mirar mal, pero te digo una cosa: sos una mujer valiente porque fuiste capaz de traer estas dos hijas al mundo. Vos podrías haberlas matado en tu vientre, y respetaste la vida, respetaste la vida que tenías dentro de ti, y eso Dios te lo va a premiar, y te lo premia. No tengas vergüenza, andá con la frente alta».

En los momentos finales del coloquio, Francisco se dirige a las religiosas norteamericanas apenas unos meses después de que el Vaticano haya zanjado definitivamente la visita apostólica a los institutos religiosos femeninos de este país. «El trabajo que las religiosas han hecho y hacen en los Estados Unidos es grandioso», dice Francisco. «Las felicito. Sean valientes. Vayan adelante, en primera línea siempre. Y les digo una cosa más –¿queda feo que lo diga un Papa? No sé–. ¡Las quiero mucho!».

Ricardo Benjumea