El Óbolo de San Pedro mantiene donaciones y se acerca al déficit cero

El Óbolo de San Pedro mantiene donaciones y se acerca al déficit cero

En 2025, el fondo que reúne las donaciones para la actividad del Papa ingresó 57,6 millones de euros. Además, redujo el déficit de 17,4 a 2,2 millones con un importante cambio

María Martínez López
El Santo Padre durante la audiencia general del pasado miércoles. Foto: OSV News / Vatican Media / Simone Risoluti.
El Santo Padre durante la audiencia general del pasado miércoles. Foto: OSV News / Vatican Media / Simone Risoluti.

El Óbolo de San Pedro, el fondo que reúne las donaciones de los fieles de todo el mundo para sostener la actividad del Papa, recibió en 2025 un total de 57,6 millones de euros. Estados Unidos fue el principal país donante, según las cuentas publicadas este martes por el organismo. Esto implica que en 2025 los ingresos del Óbolo fueron prácticamente iguales a los 58 millones de 2024

Del total de ingresos del fondo, 54,5 millones de euros correspondieron a donaciones. Otros 3,1 millones se debieron a rendimientos financieros y otros ingresos.

El balance refleja que los gastos del ejercicio ascendieron a 59,8 millones de euros. Ello dejó un saldo negativo de 2,2 millones, debido principalmente a las fluctuaciones de los tipos de cambio de las divisas extranjeras, según precisó el organismo en un comunicado. Esta situación contrasta con el año anterior, cuando los gastos fueron 75,4 millones de euros, 17,4 más que los ingresos. 

Un tercio menos para la Santa Sede

La principal diferencia radica en que la cantidad destinada a financiar la misión apostólica de la Santa Sede se redujo en 20 millones, de 61,2 millones en 2024 a 41,2 millones en 2025, prácticamente un tercio (32,7 %). El monto destinado a proyectos de ayuda directa se mantuvo igual, 13,3 millones.

Con los 41,2 millones de euros asignados a la misión apostólica del Santo Padre, se cubrió el 10 % del gasto total de los dicasterios y las nunciaturas de la Santa Sede. Se prestó especial atención al sostenimiento de las iglesias locales con mayores dificultades y a la difusión del magisterio pontificio. 

5,3 millones de euros cubrieron gastos financieros. Los 13,3 millones restantes financiaron 252 proyectos de ayuda directa en 74 países. África fue la región que recibió más recursos, con el 39 % del total destinado a este capítulo, equivalente a 5,2 millones de euros.

Entre las iniciativas financiadas figuran la asistencia humanitaria en la Franja de Gaza, la construcción de aulas escolares en la India y Sudán del Sur. También el desarrollo de centros pastorales en Sri Lanka, Egipto y Burkina Faso.

En Europa, el Vaticano señaló que los fondos se destinaron principalmente a la asistencia humanitaria a la población de Ucrania y a becas de estudio para religiosos procedentes del hemisferio sur.

La clave del Óbolo, la colecta anual

Por áreas geográficas, Estados Unidos encabezó con amplia diferencia las aportaciones al contribuir con 14,2 millones de euros, el 26,1 % del total. En el ejercicio anterior, fueron 13,7 millones. El segundo lugar lo ocupó Italia, con 3,1 millones de euros (5,7 %). 

La sigue de cerca por Brasil, que con 2,1 millones de euros (3,9 %) se situó en la tercera posición. Los siguientes puestos correspondieron a la República de Corea, con 1,5 millones de euros (2,8 %); Alemania, con 1,4 millones (2,6 %), y España, con 1,2 millones (2,1 %).

La sorpresa fue el descenso de Francia, que pasó de ser el segundo mayor donante en el ejercicio anterior, con ocho millones de euros, a aportar 1,3 millones (2,4 %) en 2025.

En cuanto al origen de las aportaciones, la mayor parte de los fondos, 40,1 millones de euros, procedió de diócesis y particulares. Las fundaciones e institutos religiosos contribuyeron con otros 14,4 millones.

Las donaciones llegan al Óbolo de San Pedro por tres vías: ofrendas directas a través de internet o transferencia bancaria, legados testamentarios y, principalmente, la colecta anual celebrada en parroquias de todo el mundo con motivo de la solemnidad de san Pedro y san Pablo, que tuvo lugar el 29 de junio.

Con motivo de la jornada del Óbolo, el Papa agradeció la solidaridad de la comunidad internacional: «Agradezco de todo corazón a todos los que, con su ofrenda, apoyan mi ministerio como Sucesor de Pedro. Sigamos caminando juntos en la fe y en la comunión».