¿Qué es el Óbolo de San Pedro, a quién ayuda y cómo se puede colaborar? - Alfa y Omega

¿Qué es el Óbolo de San Pedro, a quién ayuda y cómo se puede colaborar?

El próximo 28 de junio, en la solemnidad de los santos Pedro y Pablo, el Vaticano realiza una colecta extraordinaria para sostener las obras de caridad del Papa

Rodrigo Moreno Quicios
Vista panorámica de la basílica de San Pedro. Foto: CNS / Vatican Media

La Iglesia católica celebrará el próximo 28 de junio otro año más el Óbolo de San Pedro. Es una colecta en torno a la solemnidad de los santos Pedro y Pablo que permite colaborar económicamente con las obras de caridad del Papa.

Según la propia Santa Sede, se trata de una ofrenda «que puede ser de pequeña entidad, pero que posee un gran valor simbólico», pues «manifiesta el sentido de pertenencia a la Iglesia y de amor y confianza en el Santo Padre». Esta aportación es además «un signo concreto de comunión» con el Papa como sucesor de Pedro.

Sostener las obras de caridad de la Iglesia

La colecta busca, por un lado «sostener la misión del Santo Padre que se extiende al mundo entero con el anuncio del Evangelio, la promoción del desarrollo humano integral, la educación, la paz y la fraternidad entre los pueblos». Y, por el otro, «sostener las numerosas obras caritativas en favor de las personas, las familias en dificultad y las poblaciones afectadas por calamidades naturales y guerras, o que necesitan asistencia o ayuda al desarrollo».

Un peregrino en el Vaticano. Foto: CNS / Lola Gomez

Este es un fondo que en los últimos años presentaba una situación de déficit: «Los gastos han superado los ingresos», confesó el curso pasado el prefecto de la Secretaría de Asuntos Económicos de la Santa Sede, el español Maximino Caballero. «Somos conscientes de que este desequilibrio no puede continuar indefinidamente», pero también es necesario subrayar que «la misión no puede estar condicionada únicamente por los recursos disponibles en un momento dado».

Orígenes centenarios

Históricamente, esta campaña se remonta al siglo VII, cuando los anglosajones comenzaron a realizar contribuciones periódicas al Papa. Con el paso de los siglos, la práctica se extendió por Europa y, tras la desaparición de los Estados Pontificios en el siglo XIX, volvió a cobrar fuerza como una forma de sostener la actividad de la Santa Sede y su acción caritativa.

La Plaza de San Pedro el pasado 31 de mayo. Foto: OSV News / Simone Risoluti, Vatican Media

En la actualidad, los fondos recaudados financian tanto el trabajo de la Curia Romana al servicio de las diócesis de todo el mundo como proyectos de ayuda humanitaria. Según el informe correspondiente a 2024, las donaciones alcanzaron los 58 millones de euros. Gracias a esos recursos se pudieron financiar 239 proyectos sociales y asistenciales en 66 países de los cinco continentes, además de destinar 13,3 millones de euros directamente a ayudar a los más necesitados. Todo aquel que quiera colaborar puede hacerlo a través del sitio web https://obolodisanpietro.va/.