El arzobispo de Rabat lleva a su iglesia de Roma un mensaje de apertura a los musulmanes - Alfa y Omega

El arzobispo de Rabat lleva a su iglesia de Roma un mensaje de apertura a los musulmanes

El cardenal Cristóbal López, salesiano español y arzobispo de Rabat, tomará este domingo posesión de la iglesia de San León I, en Roma, la que se le asignó al crearlo cardenal. «Voy a invitar a mis fieles a tener una mentalidad universal, católica», y a abrirse al diálogo interreligioso, adelanta

María Martínez López
Foto: AFP/Fadel Senna

El cardenal Cristóbal López, salesiano español y arzobispo de Rabat, tomará este domingo posesión de la iglesia de San León I, en Roma, la que se le asignó al crearlo cardenal. «Voy a invitar a mis fieles a tener una mentalidad universal, católica», y a abrirse al diálogo interreligioso, adelanta

El cardenal español Cristóbal López Romero, arzobispo de Rabat, aterriza en la tarde de este sábado en Roma para tomar posesión, el domingo, de la iglesia que se le ha asignado en la ciudad eterna. Se trata de San León I, en el barrio de Prenestino-Labicano.

Lejos de la primera idea que puede venir a la mente al pensar en una iglesia romana, la de un templo lleno de historia y arte, San León es un austero edificio de ladrillo construido entre 1950 y 1952. «En esa época, se trataba de un barrio rojo y caliente, de mayoría comunista –explica en declaraciones a Alfa y Omega­–. En paralelo, la diócesis de Roma quiso ir extendiendo su presencia e implantándose en estas zonas periféricas», donde se aglomeraban inmigrantes llegados de distintas partes de Italia.

Conscientes de la situación, se construyó un complejo con bastantes edificios, pensando en una zona populosa. 70 años después, el barrio ha cambiado bastante. «Algunas áreas son de clase bastante alta, pues han llegado personas del mundo cultural y artístico –explica el cardenal salesiano–. Pero es plural», porque siguen viviendo los sucesores de los habitantes originales, si bien han pasado de ser de clase baja a clase media.

De Roma a la Iglesia universal

El arzobispo de Rabat aún no ha podido conocer a la comunidad católica en persona. Espera saber más de su vida pastoral durante estos días de visita, aunque la vinculación con la parroquia sea «más simbólica que real». La tradición de asignar a los cardenales una iglesia en Roma –explica– pretende que «el cardenal tome conciencia de que, en tanto que es consejero del Papa, pertenece al clero romano», que es el origen del colegio de cardenales.

Pero más allá de sus orígenes, este gesto también «ayuda a la Iglesia de Roma, a cada una de sus parroquias, a vincularse a la Iglesia universal». Así espera que ocurra con San León I: que, a través de él, «se sienta unida a la Iglesia que está en Marruecos».

Precisamente sobre esta idea girará su homilía del domingo. «Voy a invitar a mis fieles romanos a tener una mentalidad universal, católica, a pensar que la Iglesia existe más allá del Vaticano y de Roma, y que en ella todos somos una gran familia». En su caso concreto, esta visión está indisolublemente unida a «la apertura al diálogo interreligioso, a la construcción de la fraternidad universal como ha pedido el Papa en el Documento de Abu Dabi», firmado hace poco más de un año en Emiratos Árabes Unidos junto con el gran imán de la Universidad de Al-Azhar (Egipto).

Foto: Beatrice

«Se ha utilizado la religión» contra los musulmanes

«La Iglesia que está en Italia está viviendo con cierto nivel de problema la relación entre cristianos y musulmanes», lamenta el cardenal López. «Es por motivos más bien políticos pero estos inciden en lo religioso porque ha habido quienes han querido utilizar la religión para producir actitudes de rechazo hacia esas personas que no comparten nuestra fe».

El arzobispo de Rabat insistirá a sus feligreses de San León I en que el diálogo interreligioso no solo le compete a él y al resto de católicos que viven en países de mayoría musulmana. «También a los que están en Europa, y cada vez se encuentran más personas musulmanas debido a la inmigración». Un mensaje que espera que sea bien acogido en un barrio que nació como un nuevo hogar para inmigrantes.

María Martínez López