El Papa come con los que tienen «hambre de caridad» en Borgo Laudato Si’
Les ha encargado «construir puentes» junto a él —eso significa Pontífice— para convertirse en «la Iglesia que queremos ser»
León XIV ha comido este sábado con unas 200 personas vulnerables —entre ellas 35 niños— atendidas por la diócesis de Roma y ha reivindicado con ellos el «hambre de caridad auténtica, hambre de una Iglesia que realmente sepa abrir sus puertas, acoger y recibir a todos; donde haya amor para todos y donde nadie sea enemigo, donde todos sepamos vivir la reconciliación, el perdón y la paz».

Este almuerzo ha tenido lugar en Borgo Laudato Si’, en los jardines pontificios de Castel Gandolfo, donde el Pontífice, antes de bendecir los alimentos, ha recordado que hay más hambres aparte del material. También ha estado presente el cardenal Fabio Baggio, director general del Centro Laudato Si’ de Formación Avanzada; el cardenal Baldo Reina, vicario general de la diócesis de Roma; y Luis Marín de San Martín, prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad.
Ser Pontífice es «construir puentes»
Aludiendo a la imagen del Papa como «constructor de puentes» —que es lo que significa «Pontífice»— León XIV ha extendido esa misión a los presentes, «vuestras familias y la sociedad en la que queremos vivir». Ese puente, ha añadido, debe conducir a una sociedad capaz de combatir las causas de la pobreza, la injusticia y «todo aquello que aún alimenta la deshonestidad en el mundo». Es un horizonte representa «la Iglesia que queremos ser».
«Estamos construyendo un mundo diferente»
El Papa también ha agradecido el trabajo de quienes organizaron la iniciativa y ha destacado el valor de reunirse alrededor de una misma mesa, donde se vive un verdadero «espíritu de encuentro» y donde Cristo «siempre está presente».

En ese contexto, ha animado a no resignarse ante las heridas del mundo, pues «estamos construyendo un mundo diferente, un mundo de esperanza, un mundo que es luz en medio de este mundo». Por último, ha llamado a todos a seguir trabajando por «una Iglesia que promueva la justicia, la paz y el amor».