MSF denuncia que los ataques rusos contra hospitales ucranianos siguen «un patrón» - Alfa y Omega

MSF denuncia que los ataques rusos contra hospitales ucranianos siguen «un patrón»

Señala que «son demasiado sistemáticos y frecuentes. Los bombardeos con «drones de precisión» a ambulancias y médicos bien identificados «no son coincidencia»

Rodrigo Moreno Quicios
Ataque a un edificio puramente residencial en Leópolis.
Ataque a un edificio puramente residencial en Leópolis. Foto: OSV News / Reuters.

Médicos Sin Fronteras (MSF) denuncia que los ataques rusos contra hospitales, ambulancias y personal sanitario en Ucrania responden a un «patrón» que «parece constituir una estrategia deliberada para destruir el sistema sanitario y castigar colectivamente a la población». La organización presenta estas conclusiones en el informe No Safe Place to Heal (No hay ningún lugar seguro para curarse), publicado cuando se cumplen diez años de la aprobación de la Resolución 2286 del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la protección de la asistencia sanitaria en conflictos armados.

Un dron de precisión en el frente.
Un dron de precisión en el frente. Foto: OSV News / Reuters.

Entre abril de 2022 y diciembre de 2025, MSF ha documentado más de 20 ataques contra instalaciones médicas en las que desarrollaba actividades. Cuatro hospitales en los que trabajaba quedaron completamente destruidos, siete bases de ambulancias tuvieron que ser abandonadas y la organización perdió el acceso a más de 80 localidades de seis regiones donde prestaba atención primaria mediante clínicas móviles. Paralelamente, la Organización Mundial de la Salud registró 2.811 ataques contra la atención sanitaria desde febrero de 2022, mientras que el Ministerio de Sanidad ucraniano cifra en más de 2.500 las instalaciones médicas dañadas o destruidas, de las que 327 quedaron completamente arrasadas.

Hospitales, ambulancias y médicos en la diana

«Estos ataques son demasiado sistemáticos, demasiado frecuentes y demasiado precisos», protesta Robin Meldrum, coordinador de MSF en Ucrania. A su juicio «cuando los hospitales son alcanzados repetidamente, las ambulancias son blanco de drones de precisión y se asesina a personal sanitario mientras se dirige a entregar medicamentos en vehículos identificados, esto no es una coincidencia». Y resume que «detrás de los patrones hay una intención».

Edificio de viviendas destruido en Zaporiyia.
Edificio de viviendas destruido en Zaporiyia. Foto: OSV News / Reuters.

La organización advierte de que esta situación ha agravado el acceso a la atención médica. Una encuesta realizada por MSF a 187 civiles de zonas próximas al frente revela que quienes podían acceder a asistencia sanitaria «siempre» o «la mayor parte del tiempo» han pasado del 72 % antes de la intensificación de la guerra al 35 % actual. En cambio, quienes solo consiguen atención «rara vez» o «nunca» han aumentado del 7 % al 35 %, lo que provoca retrasos en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, diabetes o epilepsia que pueden resultar mortales.

Ante esta situación, MSF insta a todas las partes a respetar el Derecho Internacional Humanitario, pide a los Estados con influencia sobre Rusia que exijan el fin de los ataques contra la atención sanitaria y reclama al Consejo de Seguridad de la ONU que investigue y denuncie públicamente estas agresiones.

Zuppi regala un llavero a los prisioneros rusos
Zuppi con prisioneros rusos de la colonia penitenciaria de Zakhid-1.

Un llavero, una estampa de la Virgen y una fotografía del Papa fueron los tres regalos que el cardenal Matteo Zuppi entregó el pasado lunes a los prisioneros de guerra rusos recluidos en el campo ucraniano de Zakhid-1, en la región de Leópolis. El obsequio más significativo fue el primero. «El Papa me pidió que trajera un llavero. Espero que pronto pongan la llave de su casa en él, para abrirla y abrazar a sus seres queridos», explicó el arzobispo salesiano.

Zuppi transmitió también el mensaje del Pontífice a los reclusos: «El Papa León me envió aquí junto con el nuncio para darles una gran esperanza para el futuro. Él reza por ustedes para que la guerra termine y puedan regresar a casa». Junto al llavero, repartió una estampa de la Salus Populi Romani, «para los cristianos la imagen de nuestra Madre, pero para todos la imagen de la esperanza», y una fotografía del Santo Padre.

La visita concluyó en la capilla del campo con una oración por el fin del conflicto. «Oremos para que pronto encuentren el camino a casa, para que todo esto termine y puedan comenzar una nueva vida», pidió el cardenal. Antes de despedirse, lanzó una última invitación a los internos: «No permitamos jamás que el mal crezca aquí, y Dios siempre nos ayudará a erradicarlo».