Luis Marín se estrena de limosnero envía ayuda a Ucrania y Líbano

Luis Marín se estrena como limosnero enviando ayuda a Ucrania y Líbano 

El agustino manda el camión 150 con destino a Ucrania, y 15.000 cajas de medicamentos que se repartirán en Beirut

Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo
Luis Marín durante el envío de material a Ucrania. Foto: Vatican Media.
Luis Marín durante el envío de material a Ucrania. Foto: Vatican Media.

El limosnero de Su Santidad, el agustino español Luis Marín de Dan Martín, se ha estrenado como limosnero enviando el sábado en Roma un nuevo cargamento de ayuda a Ucrania. Se trata de una nueva iniciativa caritativa con destino a la guerra —ya son 150 los camiones que han partido al frente desde el Vaticano—. El envío se une a otro envío similar de material médico que llegará en los próximos días a hospitales en Líbano

El limosnero ha explicado que «hemos recogido todo lo que pueda servir», con especial atención a «los más vulnerables, los enfermos y los niños». Ha señalado también que se han distribuido medicamentos, alimentos, productos de higiene y ropa para atender las necesidades básicas. 

Un momento del envío. Foto: Vatican Media.
Un momento del envío. Foto: Vatican Media.

Asimismo, Luis ha afirmado que «la Iglesia no es solo teoría, sino que es también práctica». «Es el Evangelio vivido», ha dicho, y ha valorado la participación de numerosos colaboradores como «motivo de gran alegría». 

Destino Beirut  

Tan solo dos días antes, la Limosnería apostólica organizó otro envío de un cargamento de ayuda humanitaria destinado al Líbano. Se trata de 15.000 cajas de medicamentos de primera necesidad para la población, ayuda que se distribuirá a través de la nunciatura de Beirut. Los medicamentos incluyen antibióticos, antidiabéticos, antihipertensivos, antiinflamatorios y suplementos multivitamínicos necesarios para las patologías agudas y crónicas más comunes. 

«Nuestro dicasterio —ha explicado Marín de San Martín— se ocupa de la caridad a nivel internacional a través de las nunciaturas y las Iglesias locales. Al emprender esta nueva tarea, me he dado cuenta de la importancia de una red para ser lo más eficaces posible». 

Junto a ello, «también es muy importante la labor de sensibilización para dar a conocer la terrible realidad de la guerra, y cómo colaborar para ayudar a quienes sufren».