El arzobispo, con los pacientes de la Fundación Padre Garralda-Horizontes Abiertos - Alfa y Omega

El arzobispo, con los pacientes de la Fundación Padre Garralda-Horizontes Abiertos

Monseñor Carlos Osoro ha mantenido un encuentro con los pacientes y miembros de la organización, –que trabaja desde hace 40 en favor de los marginados–, se ha preocupado por los proyectos de la misma y ha agradecido su labor

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El arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro, en compañía del consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, don Jesús Sánchez Martos, ha visitado la Fundación Padre Garrralda-Horizontes Abiertos, situada en el barrio madrileño de Las Tablas. Mediante este encuentro, el arzobispo ha agradecido la labor que la fundación lleva haciendo desde hace casi 40 años a favor de los marginados. Guiados por el Padre Garralda, monseñor Carlos Osoro y Jesús Sánchez Martos han podido conocer a los pacientes, trabajadores y voluntarios de la fundación, y se han interesado por los proyectos de la misma.

La Fundación Padre Garralda-Horizontes Abiertos nació en 1978 con la intención de dedicarse a los más desfavorecidos, una labor que ha desempeñado hasta el momento trabajando por la integración social de los distintos sectores que se encuentran en situación de marginación, como son los toxicómanos, los presos, los hijos menores de mujeres encarceladas y los enfermos de SIDA.

En su encuentro con los pacientes y trabajadores del centro, monseñor Carlos Osoro ha valorado la labor de la fundación, semejante a la del buen samaritano, que ha formado una gran familia con los más desfavorecidos. Osoro ha afirmado que su cometido último como arzobispo consiste en «querer a la gente de la misma forma que Jesucristo, ya que sin amor no se puede vivir». También ha animado a los pacientes en su lucha por abandonar la droga, afirmando que «Dios os ha dado dignidad y nunca os la ha quitado».

El consejero de Sanidad también ha valorado el trabajo de la Fundación Padre Garralda-Horizontes Abiertos y el ejemplo de los pacientes en su lucha contra la droga. «Soy un convencido de que se puede salir de la droga. Se puede vencer a la adicción, pero no solo, hace falta ayuda, y mucho cariño, y eso es lo que tenéis aquí», ha afirmado Sánchez Martos.

Jaime Garralda, señalando a los pacientes del centro, ha dicho que «su vida es una llamada al cristiano, porque ellos, los marginados, son los preferidos de Cristo». A continuación ha agradecido al arzobispo su presencia y su cariño, afirmando que «el encuentro y el contacto entre los marginados y la jerarquía de la Iglesia es de gran belleza, porque significa que hay camino, y que las cosas se están haciendo bien». «Merecéis respeto por todo lo que habéis sufrido y por el esfuerzo que estáis haciendo para salir de la droga, que es una enfermedad», ha afirmado el Padre Jaime Garradla, dirigiéndose a los pacientes. «Aquí, con el trabajo que estamos haciendo, no hemos inventado nada nuevo. Simplemente hemos intentado vivir el Evangelio, nada más, sin comentarios, y esto es lo que nos ha salido», ha concluido. «Sois páginas del Evangelio escritas, y editadas con la ayuda de los voluntarios y trabajadores de la fundación», ha añadido el arzobispo.

La Fundación Padre Garralda-Horizontes Abiertos cuenta con el trabajo y la dedicación de más de 400 voluntarios y 90 profesionales en toda España, que han hecho posible, gracias a la colaboración de organismos públicos y entidades privadas, así como a las aportaciones de particulares, atender a más de 50.000 personas.

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