Don Enrique, el sacerdote que llevó la defensa de la vida a un pueblo sevillano - Alfa y Omega

Don Enrique, el sacerdote que llevó la defensa de la vida a un pueblo sevillano

¿Cómo logró un párroco que en un pueblo de 20.000 habitantes una asociación provida haya logrado superar los 600 socios? ¿Y que sea una de las más activas del país? Hablando durante 50 años sobre…

María Martínez López

¿Cómo logró un párroco que en un pueblo de 20.000 habitantes una asociación provida haya logrado superar los 600 socios? ¿Y que sea una de las más activas del país? Hablando durante 50 años sobre la defensa de la vida, y apoyándoles en todo. Provida de Mairena del Alcor rinde homenaje al sacerdote Enrique López editando la encíclica Evangelium vitae, que «nos animó mucho a leer»

Con motivo de la XXV edición de sus Jornadas de Actualidad, la asociación Provida de Mairena del Alcor (Sevilla) ha preparado una edición especial de la encíclica Evangelium vitae, de san Juan Pablo II. Esta edición, de 2.000 ejemplares, se presentó este lunes en la inauguración de las Jornadas, y pretende ser un homenaje al sacerdote Enrique López, párroco del pueblo y principal impulsor de la asociación, una de las más activas en España.

Monseñor Juan José Asenjo, arzobispo de Sevilla, ha escrito la presentación a esta edición especial. En él, recuerda cómo «en su primer viaje apostólico a España, en el otoño de 1982, el Papa Juan Pablo II hizo un llamamiento terminante a la firme defensa del valor inviolable de la vida humana en todas sus fases afirmando que nunca se puede legitimar la muerte de un inocente. Respondiendo a esta llamada, un grupo de jóvenes erigía la asociación Pro Vida en Mairena del Alcor», alentados «en sus orígenes por el recordado párroco, don Enrique López Guerrero».

50 años predicando sobre la vida

Hace tres años, al celebrar la asociación su 30º aniversario, que coincidió con la muerte del padre Enrique, Alfa y Omega ya contó aquí cómo el sacerdote logró hacer de Mairena del Alcor uno de los pueblos más provida de España. «Pasó 50 años aquí –recordaba entonces don Manolo Fernández, Presidente de la asociación–. Cuando hablaba del aborto enardecía a la gente».

Entre los jóvenes brotó la inquietud de crear esta asociación, y el sacerdote siguió acompañándola en sus inicios: «En las primeras reuniones estaba con nosotros, se hizo socio, y nos dejó los locales de Cáritas». Con su formación como sacerdote y sus estudios de Psicología, «nos aconsejaba en todo», y siempre se hacía eco de las actividades de la asociación. «Don Enrique tenía muchísimo gancho, y era una persona muy ortodoxa. Nos animó mucho a que leyéramos la Evangelium vitae». Por eso les pareció apropiado reeditar esta encíclica como homenaje, añade el Presidente de la asociación ahora.

600 socios en un pueblo de 20.000 habitantes

Desde su nacimiento –continúa monseñor Asenjo en su presentación–, Provida Mairena «ha continuado la extensión del mensaje del Evangelio de la Vida, incluso más allá de los límites de nuestra archidiócesis. Con mucha valentía ha denunciado las amenazas contra la vida y ha defendido el derecho de los más débiles, al tiempo que ha puesto de relieve que sólo la cooperación de cuantos creen en el valor de la vida podrá evitar una derrota de la civilización». En un municipio de 20.000 habitantes, Provida ha llegado a superar los 600 socios. Por eso, el obispo subraya la «estima que tengo a esta institución ejemplar que desde hace muchos años viene luchando sin descanso por difundir la cultura de la vida en nuestra archidiócesis y en otras latitudes geográficas».

La presentación de la encíclica, el lunes, corrió a cargo de Manuel Palma, que fue coadjutor de don Enrique en Mairena. Las Jornadas de Actualidad continuaron este martes con la conferencia Cristianos perseguidos hoy, de Ana González Mauri, promotora de Ayuda a la Iglesia Necesitada en Sevilla. El miércoles se proyecta, en la Casa de la Cultura, la película mexicana El estudiante, de Roberto Girault. Las Jornadas concluyen este jueves con una exposición provida. «Tenemos aproximadamente 40 obras, la mayoría de pintura», donadas por artistas locales, explica Fernández. Lo que se recaude con la venta de estas obras, de la encíclica y las entradas de la proyección de la película irá destinado a ayudar a madres en dificultades.

María Martínez López