Comienza el Camino de Álvaro a Santiago: «Nos vamos a tener un encuentro con el Señor» - Alfa y Omega

Comienza el Camino de Álvaro a Santiago: «Nos vamos a tener un encuentro con el Señor»

Ildefonso Calvente y su hijo Álvaro, con discapacidad intelectual, acompañados por su amigo Paco Millán, comenzarán este miércoles desde Sarria la peregrinación a la tumba del apóstol Santiago. El camino será retrasmitido vía Twitter «inicialmente para compartir con todos aquellos jóvenes de la parroquia [San Patricio de Málaga] la experiencia a la que ellos mismos estaban convocados pero a la que luego no se han podido sumar. Pero ahora estáis todos invitados», explica

José Calderero de Aldecoa
Foto: Camino de Álvaro

Ildefonso Calvente y su hijo Álvaro, con discapacidad intelectual, acompañados por su amigo Paco Millán, comenzarán este miércoles desde Sarria la peregrinación a la tumba del apóstol Santiago. El camino será retrasmitido vía Twitter «inicialmente para compartir con todos aquellos jóvenes de la parroquia [San Patricio de Málaga] la experiencia a la que ellos mismos estaban convocados pero a la que luego no se han podido sumar. Pero ahora estáis todos invitados», explica

Ildefonso Calvente y su mujer Raquel nunca han tenido miedo de emprender el camino para acercarse a Dios. Hace cinco años agarraron todos sus bártulos, y los de sus 10 hijos, y se mudaron a la barriada Huelin de Málaga para estar más cerca de la parroquia de San Patricio. Ahora Ildefonso se ha vuelto a poner en camino, pero esta vez en dirección a Santiago con su hijo Álvaro –que tiene unas «capacidades que ni tú imaginas» (Así se presenta en su perfil de Twitter: @CaminodeAlvaro)– para completar la peregrinación desde Sarria hasta la tumba del apóstol. Van acompañados de su amigo Paco Millán, que resumen en pocas palabras el objetivo de la gesta: «Nos vamos a Santiago a tener un encuentro con el Señor».

La semilla de este Camino de Santiago tan particular se plantó hace dos años. Entonces, «empezamos a hacer pequeñas peregrinaciones con nuestro párroco, Gustavo Mills, y los jóvenes de la parroquia». Se decidió incluir a Álvaro en el plan a pesar de que tiene una discapacidad intelectual. «Fue una experiencia muy buena tanto para Álvaro como el resto de los jóvenes, que experimentaron cómo Dios ama al débil, como cuida al que no puede; y también cómo disfrutaba Álvaro de todo, cómo nos trasmitía esa alegría y esa felicidad tan contagiosa que él tiene», asegura Ildefonso Calvente, que atiende a Alfa y Omega durante su viaje de 1.200 km. entre Málaga y Santiago.

Tras el éxito, al año siguiente se repitió la peregrinación y ya este año se decidió organizar la peregrinación por excelencia en España a Santiago de Compostela. «Pero luego apareció el COVID-19 y hubo que suspender todo». Solo después llegó la decisión de los Calvente de iniciar el Camino es solitario junto a Paco.

El trío de peregrinos salió este lunes de Málaga, pernoctaron en casa de unos amigos del Camino Neocatecumenal en Moralzarzar y hoy martes reemprendieron el camino hasta Santiago. Allí dejarán el coche, tomarán un autobús y se trasladarán hasta Sarria, desde donde comenzará el Camino de Álvaro el miércoles. La peregrinación será retrasmitida vía Twitter «inicialmente para compartir con todos aquellos jóvenes de la parroquia la experiencia a la que ellos mismos estaban convocados pero a la que luego no se han podido sumar. Pero ahora estáis todos invitados», explica Ildefonso Calvente.

Foto: Camino de Álvaro

Una ayuda de Dios

El protagonista absoluto de esta experiencia es Álvaro, que nació hace 15 años con una discapacidad intelectual. «Mi mujer tuvo un parto complicado y siempre creímos que nació así por una mala gestión del alumbramiento», confiesa su padre. Pero hace dos años, después de unas pruebas genéticas «le detectaron una mutación en dos genes. Entonces, descubrimos que tenemos un mutante en la familia», explica Ildefonso con sorna.

«Cuando nació, tenía una hipotonía muy elevada. Era como un muñeco de trapo. Pero poco a poco se ha ido recuperando y ahora, gracias a Dios, puede andar, se puede mover bien, habla más o menos», resume Calvente.

Más allá de la procedencia de su discapacidad, o de la evolución de la misma, «lo que tenemos absolutamente claro es que Dios nos ha mandado a Álvaro para ayudarnos a nosotros, y no al revés. El Señor dijo, “a este matrimonio le hace falta alguien que les cuide y nos lo mandó”. Y la verdad es que nos hace más bien él a nosotros que nosotros a él». Una de las cosas que «nos ha enseñado, por ejemplo, es que no hay nada imposible y que Dios siempre va por delante».

«Milagrito de Dios»

Por todo ello, su padre le define como «un milagrito de Dios». También porque «a Álvaro lo que más le gusta es todo lo que tiene que ver con la Iglesia, con las cosas de Dios. De hecho, celebra todos los días 3 o 4 Misas diarias en casa. Lo que tiene claro es que Dios es su padre y que todo lo que tiene que ver con la Iglesia es alegría, amor de Dios. Siempre disfruta de lo que Dios le da gratis y lo comparte con nosotros».

Como el viaje al Vaticano para ver al Papa. «Francisco le concedió una audiencia y allá que nos fuimos a Roma. El Papa le dio un beso y estuvieron hablando un rato al oído, así que no nos enteramos de nada. Nosotros solo llorábamos como magdalenas», concluye Ildefonso.

José Calderero de Aldecoa @jcalderero