Cine: Las inocentes

Juan Orellana
Foto: Caramel Films

La directora luxemburguesa Anne Fontaine ha recuperado la historia de una doctora francesa de la Cruz Roja que en 1945, recién terminada la II Guerra Mundial, atendió a una congregación de monjas polacas que habían sufrido la violación de los soldados soviéticos, lo que derivó en una serie de embarazos que constituyen un drama y un dilema para estas religiosas. El filme se inspira en los diarios de la doctora y que su sobrino entregó a los responsables de la película para dar a conocer su historia.

Estamos ante un filme incómodo. Incómodo por el tema e incómodo por la puesta en escena, fría, áspera, inquietante… como quizá no podía ser de otra manera. Aun así, es interesante, aunque solo sea porque se basa en un dramático suceso real. No es una película de tesis, ni trata de demostrar nada. Simplemente indaga en el recorrido interior que tiene que pasar cada religiosa ante la experiencia traumática que está viviendo. Unas sucumben, otras no; unas son fuertes, otras débiles; algunas reorientan su vocación, otras no… todo en el contexto social y religioso de los años 40, muy distinto del que podría darse hoy. Muchas monjas no pueden evitar, a pesar de ser víctimas inocentes, sentirse en pecado por el hecho de estar embarazadas; para otras supone una crisis de fe… En fin, un retablo dramático en el que la doctora, como nosotros, no podemos más que ser testigos silenciosos y compasivos, sin atisbos de intenciones enjuiciadoras.

Juan Orellana