Después de llamar a Putin, el Papa habla con Zelenski para intentar ayudar a la ciudad de Oleshky

Después de llamar a Putin, el Papa habla con Zelenski para intentar ayudar a la ciudad de Oleshky

El Santo Padre tiene la «esperanza de que la cooperación entre las dos partes permita el reparto de comida y ayuda médica y la evacuación» de la ciudad, tomada por Rusia

María Martínez López
Encuentro entre Zelenski y el Papa en diciembre de 2025. Foto: CNS / Vatican Media.
Encuentro entre Zelenski y el Papa en diciembre de 2025. Foto: CNS / Vatican Media.

Sin abandonar su convalecencia ya en el Palacio Apostólico, el Papa León XIV ha proseguido hoy su labor diplomática de alto nivel. Si el pasado viernes llamó al presidente ruso, Vladimir Putin, desde el Hospital Policlínico Universitario Agostino Gemelli, donde se encontraba ingresado tras extirparle el martes el lóbulo inferior del pulmón derecho por un adenocarcinoma, este lunes ha sido el turno del ucraniano, Volodímir Zelenski. 

En un comunicado, la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha informado de que «en el curso de la conversación, el Santo Padre evocó la grave situación en la ciudad de Oleshky, en la región de Jersón». Y aludió a la «petición de un alto el fuego humanitario que había presentado» a Putin el viernes. 

La ciudad, tomada por Rusia al inicio de la guerra, lleva meses sufriendo la escasez de alimentos y suministros médicos y tampoco tiene electricidad, calefacción ni agua corriente. Para abandonarla, hay que recorrer kilómetros de carreteras parcialmente minadas.

El Santo Padre tiene la «esperanza de que la cooperación entre las dos partes permita el reparto de comida y ayuda médica y la evacuación voluntaria y segura de la población civil». Asimismo, el Pontífice «reafirmó el compromiso de la Santa Sede para promover el diálogo y la paz». 

¿Qué piensa la Iglesia del «alto el fuego energético»?

Esta llamada se produce en el mismo día en el que la máxima autoridad de la Iglesia católica en Ucrania, Sviatoslav Shevchuk, se ha mostrado muy escéptico sobre el alto el fuego energético entre Ucrania y Rusia que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció hace una semana. En teoría, el pacto contemplaba que tanto Rusia como Ucrania se abstendrán de atacar las infraestructuras energéticas del enemigo, en un momento en que los ataques ucranianos contra refinerías rusas están contribuyendo a subir el precio del diésel.

Sin embargo, el arzobispo mayor de Kiev-Halyč y primado grecocatólico ha subrayado que «los acuerdos deben evaluarse, ante todo, por su capacidad para reducir el sufrimiento de la población civil. Y no únicamente por sus beneficios políticos o económicos, ni por la oportunidad que brindan para realizar declaraciones políticas impactantes». 

Ataque contra un edificio residencial el 14 de octubre. Foto: Reuters / Thomas Peter.
Ataque contra un edificio residencial el 14 de octubre. Foto: Reuters / Thomas Peter.

El viernes pasado Trump firmó además una orden ejecutiva que por razones de interés nacional exime a Rusia de la aplicación de algunas sanciones contempladas en una ley aprobada en septiembre. 

25 misiles en un día contra Kiev

En su ya tradicional vídeo semanal, cuyo contenido en esta ocasión se ha difundido de forma más amplia a los medios, Shevchuk describe el ataque en la noche del 14 de octubre. Solo contra Kiev se lanzaron 25 misiles balísticos «diseñados para alcanzar buques de guerra en alta mar, pero utilizados contra la población civil». El objetivo «son las infraestructuras críticas» y privar a «ciudades como Kiev, Odesa y Járkov del acceso a calefacción, electricidad y agua», asegura Shevchuk. 

«Las negociaciones de paz destinadas a poner fin al conflicto deben regirse por ciertos principios morales» y tener en cuenta «el destino real de las personas», profundiza el primado grecocatólico. La energía —y, por tanto, los ataques rusos contra su infraestructura— afectan a «personas reales, guarderías, escuelas y hospitales».

Por eso, considera los ataques rusos tras el supuesto acuerdo como una prueba de que «los acuerdos carentes de fundamento moral, en los que el valor de los recursos energéticos se antepone a la vida humana, están condenados al fracaso». 

Shevchuk en una imagen difundida por la Iglesia grecocatólica ucraniana junto con su mensaje.
Shevchuk en una imagen difundida por la Iglesia grecocatólica ucraniana junto con su mensaje.

Agradecimiento al Papa

Desde la gratitud por los esfuerzos de mediación, pide «distinguir entre contener a un agresor injusto y obligar a la víctima a hacer concesiones». Y subraya, en un mensaje a la comunidad internacional, que «la dependencia de Ucrania de la ayuda no otorga a nadie el derecho moral de determinar su futuro» sin que sus ciudadanos participen. 

Por otro lado, Shevchuk agradece al Santo Padre «sus esfuerzos», incluso desde el hospital, «para salvar a los habitantes de nuestra ciudad de Oleshky, que sufren la actual catástrofe humanitaria». El pasado viernes, León XIV mantuvo una conversación telefónica con el presidente ruso, Vladimir Putin. En ella le pidió «permitir la llegada de ayuda alimentaria y sanitaria así como la evacuación voluntaria y segura de la población civil» ante la «grave situación humanitaria».