Estreno párroco - Alfa y Omega

Este curso estreno párroco. Siempre es un momento de incertidumbre para la comunidad, que espera con cierta expectación si seguirá la estela del anterior y mantendrá la idiosincrasia de la parroquia, si le caerán mejor unas u otras sensibilidades, cuánto durará su tiempo de análisis, si será tímido o tendrá madera de líder. Comentarios y esperanzas hay, de todo tipo. A mí, reconozco que me divierte escuchar estos anhelos, porque, aunque es cierto que el carisma de quien tiene el peso marca el devenir del grupo, me llama la atención que todavía no hayamos terminado de incorporar lo que el Papa Francisco pidió por activa y pasiva al pueblo de Dios: que también seamos corresponsables en la misión o, si hablamos con propiedad, sinodalidad. Cierto es que hay quienes no gustan de tal corresponsabilidad o no la hayan entendido del todo bien, y no me refiero únicamente al clero, pero quizá ponemos tiritas antes de que sangre la herida. Una parroquia que lleva 30 años funcionando no debería fracasar por cómo sea el sacerdote que lleva las riendas. Ante todo, es el Señor el que está, inamovible, en el Sagrario y hay cientos de obreros, cada uno con su mies.