El alcalde de Taybeh pide «medidas concretas» tras el ataque de colonos a diplomáticos europeos

El alcalde de Taybeh pide «medidas concretas» tras el ataque de colonos a diplomáticos europeos

Colonos israelíes atacaron el sábado en Cisjordania a representantes de Francia y Bélgica y cristianos palestinos durante la recogida de la aceituna. El párroco se pregunta «qué protección queda» para los locales cuando se vayan los testigos internacionales

María Martínez López
Familias palestinas recogen la cosecha de sus olivos tras un ataque de colonos en Abu Falah, Cisjordania. Foto: EFE / EPA / Atef Safadi.
Familias palestinas recogen la cosecha de sus olivos tras un ataque de colonos en Abu Falah, Cisjordania. Foto: EFE / EPA / Atef Safadi.

Un nuevo ataque el pasado sábado contra la localidad cristiana palestina de Taybeh demuestra el envalentonamiento de los colonos israelíes. Un grupo de ellos atacó a una delegación de diplomáticos de Francia y Bélgica, además de a recolectores de aceitunas palestinos. 

Según relató el párroco latino, Bashar Fawadleh, a EFE, «la violencia alcanzó a un vehículo perteneciente al Consulado de Bélgica, cuya ventanilla fue destrozada. Los miembros de la delegación francesa de visita también fueron objeto de agresiones, tal como queda documentado en fotografías del incidente». 

Taybeh recibía a dos delegaciones de alto nivel de los consulados de Francia y de Bélgica en Jerusalén. Esta incluía a ambos cónsules, sus parejas y otro personal consular. Estaban también el jefe y su adjunto de la misión diplomática de Polonia en Tel Aviv. El ministro de Exteriores de Bélgica, Maxime Prévot, condenó «en los términos más firmes» el ataque.

De acuerdo con vídeos del suceso, unos siete jóvenes colonos de alguno de los asentamientos ilegales —enmascarados, algunos con guantes y bates— pararon los coches con sus quads. A continuación exigieron los documentos de identidad, lanzaron piedras y destrozaron la ventanilla de un coche del consulado belga. 

En uno de los vídeos aparece en el suelo —apoyado en uno de los vehículos— una persona identificada como Bernard Baudoux. Es el alcalde de la localidad francesa de Aulnoye-Aymeries, hermanada con la de Taybeh, que resultó herido. Él mismo ha declarado a los medios cómo fue golpeado varias veces, a pesar de llevar la banda oficial con los colores de la bandera francesa que lo identifica como alcalde francés. 

Bernard Baudoux. Foto: Ayuntamiento de Aulnoye-Aymeries.
Bernard Baudoux. Foto: Ayuntamiento de Aulnoye-Aymeries.

Aceitunas robadas

«El hecho de que estos ataques se produjeran en presencia de diplomáticos europeos agrava aún más la situación. Si una violencia de este tipo puede tener lugar ante testigos internacionales, cabe preguntarse qué protección queda para las familias y los agricultores locales cuando estos ya no estén presentes», denunció Fawadleh. En efecto, la agresión no fue «un hecho aislado».

Si el ataque a los diplomáticos es excepcional, el que sufrieron los recolectores de aceituna es ya algo habitual. El 9 de octubre, Fawadleh envió a los medios un mensaje de petición de ayuda en el que contaba cómo «durante la recogida de la aceituna de este año muchas familias se han enfrentado a graves dificultades para acceder a su tierra». 

Por ejemplo, «en algunas áreas han robado las aceitunas y han dañado los árboles, reduciendo una cosecha que es esencial para el sostenimiento de nuestra comunidad». Las pérdidas «han sido particularmente dolorosas. Muchas familias producirán mucho menos aceite del que necesitan para sus propios hogares», denunciaba el párroco. Así, «algunos que han pasado sus vidas cuidando estos olivos puede que ahora no sean capaces de depender de los frutos de su propia tierra».

El 17 de octubre, sobre las 13:15 horas locales y apenas 15 minutos antes de finalizar la jornada, el grupo de colonos se apoderó de los frutos cosechados por los palestinos. Un joven palestino fue brutalmente golpeado y sufrió una brecha en la cabeza que necesitó seis puntos de sutura, mientras que una anciana fue pateada e insultada, según el relato del párroco.

El párroco (derecha) hace balance de daños tras uno de los varios ataques sufridos en julio de 2025. Foto: EFE / EPA / Alaab Badarneh.
El párroco (derecha) hace balance de daños tras uno de los varios ataques sufridos en julio de 2025. Foto: EFE / EPA / Alaab Badarneh.

¿Qué significa lo ocurrido?

Fawadleh explicaba en su comunicado anterior que los olivos no son solo una manera de ganarse la vida. «Desde hace generaciones», además de ser una forma de ingresos, este cultivo representa también «una profunda conexión con nuestra historia, nuestro patrimonio y la tierra en la que nuestras familias han vivido desde hace siglos». Supone, por tanto, «una importante expresión de nuestra identidad y perseverancia».

Por todo ello, al párroco le preocupaba «el impacto que esta situación tendrá en familias que ya se enfrentan a desafíos significativos. Cada cosecha perdida pone más presión sobre personas que están luchando para permanecer en su tierra y preservar su forma de vida». 

Paliza a una periodista

Tras lo ocurrido el pasado sábado, Fawadleh exhortó a la comunidad internacional «a ir más allá» de las expresiones de condena y a «tomar medidas concretas para garantizar la rendición de cuentas».

El Ejército israelí condenó «enérgicamente el grave acto de violencia ocurrido» en Taybeh, y dijo que soldados, policías e investigadores forenses se encuentran en el lugar a fin de recabar pruebas «en el marco de la investigación abierta». Sin embargo, Israel no suele arrestar a colonos que agreden o matan a palestinos y rara vez una investigación termina en una acusación formal.

Este suceso se produce después de que el viernes una fotógrafa estadounidense del Wahington Post recibiera una paliza a manos de colonos mientras cubría la recogida de la aceituna en el pueblo próximo de Abu Falah. A un recolector palestino le disparó un soldado en la pierna, según testigos y paramédicos.